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THE YARDBIRDS

FIVE LIVE YARDBIRDS

Año de publicación: 1964

Puntuación:

1) Too Much Monkey Business; 2) Got Love If You Want It; 3) Smokestack Lightning; 4) Good Morning Little Schoolgirl; 5) Respectable; 6) Five Long Years; 7) Pretty Girl;

8) Louise; 9) I'm A Man; 10) Here 'Tis.;

[BONUS TRACKS:] 11) You Can't Judge a Book by Its Cover; 12) Let It Rock;

13) I Wish You Would (Alternate); 14) Who Do You Love?; 15) Honey In Your Hips;

16) A Certain Girl; 17) Got To Hurry (Take 3); 18) Boom Boom; 19) I Ain't Got You;

20) Good Morning Little Schoolgirl.

Este álbum de debut de los Yardbirds documenta la sensación que causaban en sus actuaciones en directo como dignos sucesores de los Rolling Stones, primero en el club Crawdaddy de Richmond (Surrey) y luego en el Marquee Club del West End londinense. No eran simplemente un grupo británico más de enamorados de la música negra norteamericana que además eran afortunados por ganar dinero interpretando esas canciones, sino que proporcionaban un sonido tan agresivo y potente como el de los Stones, contando además con otro cantante carismático (Keith Relf) y en sus inicios con el considerado “Dios” de la guitarra, Eric Clapton. Es por esa época que alguien dejó pintado en el metro de Londres la frase “Clapton is God”, y este disco es una demostración de que con tan solo diecinueve años era ya uno de los más grandes guitarristas del Reino Unido. Este elemento esencial ya se deja ver nada más comenzar, pues tras la presentación inicial de la banda podemos escuchar lo que diferencia la versión de la típica ‘Too Much Monkey Business’ de Chuck Berry (tantas veces interpretada por infinidad de grupos en el Reino Unido) del resto: solamente hay que fijarse cuando entra el solo de guitarra de Clapton y compararlo con lo que podían hacer el resto de bandas de R&B del momento.

 

Este álbum recoge una actuación de marzo en el Marquee Club. El repertorio se compone exclusivamente de versiones, pues en estos inicios The Yardbirds era un grupo de intérpretes, tal como era la moda todavía en las islas británicas. Hay que destacar también el buen manejo de la armónica por parte del cantante, mejor que la voz por cierto, quien engrandece así algunos temas como ‘Smokestack Lightning’, donde además a partir de los 2:40 crean una descarga sonora descomunal que repetirán al final, un torbellino de sonido que también consiguen con gran efecto en la incisiva ‘I'm A Man’. Las canciones más impresionantes –como no podía ser de otra manera– son aquéllas en las que se da pie al lucimiento de Clapton; solo hay que fijarse para quedar complacido, puesto que de otra manera estaríamos ante un grupo más lleno de entusiasmo. Hacia el final del LP original, encontramos canciones más convencionales de las que esperaríamos escuchar de cualquier grupo competente que las quisiera cantar, como el blues ‘Five Long Years’ o las más movidas ‘Pretty Girl’ y ‘Louise’.

 

Una parte de los bonus tracks son también canciones en directo que siguen la misma tónica ya marcada. No obstante, la versión de la afamada ‘Who Do You Love?’ de Bo Diddley no acaba de cuajar del todo, un simple detalle que denotaba que estaban en sus inicios. Por otro lado, encontramos versiones alternativas de ‘I Wish You Would’ y ‘Got To Hurry’, las cuales formarían parte del primer disco de estudio de los Yardbirds: For Your Love. De este disco también encontramos algunas grabaciones primerizas más, donde la más destacada es ‘A Certain Girl’, gracias a un impresionante solo de guitarra de Clapton.

 

Por tanto, estamos ante un aceptable disco en directo, con una calidad de sonido buena para la época, donde los Yardbirds únicamente pecan de novatos a la hora de ejecutar con mayor singularidad y elegir mejor las canciones para interpretar. Es simplemente lo que podíamos esperar de los inicios de una banda que muestra una proyección muy interesante y que seguirá mejorando con los años.

FOR YOUR LOVE

Año de publicación: 1965 

Puntuación:

1) For Your Love; 2) I'm Not Talking; 3) Putty (In Your Hands); 4) I Ain't Got You;

5) Got To Hurry; 6) I Ain't Done Wrong; 7) I Wish You Would; 8) A Certain Girl;

9) Sweet Music (take 3); 10) Good Morning Little Schoolgirl; 11) My Girl Sloopy;

[BONUS TRACKS:] 12) Baby What's Wrong; 13) Boom Boom; 14) Honey In Your Hips; 15) Talkin' 'bout You; 16) I Wish You Would (long version);

17) A Certain Girl (alternate take); 18) Got To Hurry (take 4); 19) Sweet Music (take 4); 20) Heart Full Of Soul (sitar version); 21) Steeled Blues; 22) Paff Bumm (German issue); 23) Questa Volta; 24) Paff Bumm (Italian issue).

Más que un LP propiamente dicho, For Your Love es una edición estadounidense que recoge canciones publicadas como singles o pertenecientes a EP’s que habían sido publicados con anterioridad en el Reino Unido, algunos desde el año anterior. Durante este tiempo, el grupo sufrió uno de sus primeros cambios importantes tras la salida de Eric Clapton y su sustitución por otro guitarrista legendario: Jeff Beck. Beck apenas participa en lo que era el LP original, solamente tres canciones de las once totales, pero en una de ellas (‘I'm Not Talking’) deja ya su impronta imborrable.

 

La canción que le da título al álbum fue el detonante de la marcha de Clapton de los Yardbirds, ya que éste pensaba que el grupo se estaba dirigiendo a un sonido pop sencillo que poco tenía que ver con sus inquietudes y visión artística. Aunque hay que respetar una decisión de ese tipo, lo cierto es que esta canción es uno de los grandes clásicos de la banda. El hipnótico clavecín que introduce ‘For Your Love’, junto con la peculiar percusión, su ritmo ultra-pegadizo y ese brillante contraste entre estrofas y estribillo, la convierten en una de las mejores canciones de los Yardbirds. Fue compuesta expresamente para ellos por Graham Gouldman, gran compositor pop de los sesenta (The Hollies también triunfaron con algunas de sus piezas) y que en los setenta formaría el magnífico grupo 10cc.

 

En cualquier caso, la banda ha mejorado musicalmente y esa evolución se deja traslucir en este disco. La manera en que interpretan ‘I'm Not Talking’ de Mose Allison es un gran ejemplo de la maestría interpretativa conseguida en tan poco tiempo. El fiero riff de guitarra tocado por Beck y su excepcional solo demostraban también que el relevo en este instrumento no iba a provocar una conmoción. Habría que destacar igualmente ‘Putty (In Your Hands)’, poseedora de uno de esos ritmos inquietantes de guitarra que enganchan desde el inicio, para luego cambiar a un estribillo de aires latinos que seguro que agradaría a Santana.

 

Otras canciones más convencionales como ‘I Ain't Got You’, ‘Sweet Music’ o ‘Got To Hurry’ tampoco suenan mal y al menos tienen ese trabajo de guitarra excepcional que le aporta un extra de interés. Pero tiene mérito conseguir que temas típicos del R&B como ‘Good Morning Little Schoolgirl’ suenen pegadizos y entretenidos. En cambio, la composición original de Relf (‘I Ain't Done Wrong’) no deja de ser una imitación del estilo de Bo Diddley, que más bien parece una obsesión al comprobar que en los bonus tracks hay una segunda imitación también compuesta por él: ‘Honey In Your Hips’.

 

Precisamente encontramos una gran profusión de canciones en los bonus tracks, mayormente versiones alternativas de temas ya escuchados, donde cabe destacar una demo de ‘Heart Full Of Soul’ en la que Jeff Beck hace una imitación del sonido de sitar con su guitarra y que suena tan genial como la versión definitiva. El propio Beck aporta una composición propia en forma de instrumental blues (‘Steeled Blues’) que tampoco destaca en comparación con el resto del álbum. Aunque lo más curioso proviene de la invitación que tuvieron para actuar en el Festival de San Remo –¡ahí es nada!– que tuvo como resultado la grabación de una olvidable balada cantada en italiano (‘Questa Volta’) y otra canción más movida y agradable llamada ‘Paff Bum’, la cual no deja de ser una variación de ‘Hang On Sloopy’.

 

Podemos resumir este disco como “hay mucha vida después de Clapton”. Y veremos cómo, sin Eric en la banda, expanden su sonido y abren su creatividad a todo tipo de influencias que puedan servirles para darles un toque de distinción y de prestigio respecto a las bandas de R&B del momento.

HAVING A RAVE UP

Año de publicación: 1965 

Puntuación:

1) Mr. You're A Better Man Than I; 2) Evil Hearted You; 3) I'm A Man; 4) Still I'm Sad; 5) Heart Full Of Soul; 6) Train Kept A-Rollin'; 7) Smokestack Lightning; 8) Respectable; 9) I'm A Man; 10) Here 'Tis;

[BONUS TRACKS:] 11) Shapes Of Things; 12) New York City Blues; 13) Jeff's Blues (Take 1); 14) Someone To Love (Part 1); 15) Someone To Love (Part 2);

16) Like Jimmy Reed Again; 17) Chris' Number; 18) What Do You Want; 19) Here 'Tis; 20) Here 'Tis (version for RSG); 21) Stroll On.

El siguiente LP de The Yardbirds volvió a ser una aberración editorial, ya que debido a que Five Live Yardbirds no había sido publicado en Estados Unidos, se aprovecharon hasta cuatro canciones de ese álbum (las que aparecen tachadas) para repetirlas y completar este Having A Rave Up. Podemos dar gracias de que con las reediciones en CD se ha compensado tamaña osadía añadiendo una profusión de canciones adicionales. También se ha conseguido un hecho curioso, que se aúne material en el que aparecen los tres magistrales guitarristas que pasaron por sus filas: Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page, aunque este último casi de forma simbólica. Musicalmente, significa también la transición desde el R&B a la psicodelia, que se materializaría en el próximo LP. Pero igualmente significativo es comprobar cómo la banda se abre a todo tipo de influencias y sonidos, convirtiéndolos entonces en un destacable contrapunto a la evolución sonora de los Beatles y los Rolling Stones.

 

La única composición propia de la banda en el LP original es la atípica ‘Still I'm Sad’, una especie de canto gregoriano actualizado al lenguaje pop, donde su coautor McCarty (el batería) demuestra unas inquietudes musicales que a finales de la década le llevarían a fundar junto a Relf el grupo Renaissance. Graham Gouldman volvió a escribirles una canción de altos vuelos, ‘Evil Hearted You’, de tono sombrío y un magnífico solo de guitarra, que contrastan con el estribillo más alegre y al estilo de los Beatles (“But I love you just the same”). Ese tono oscuro es lo que quizá llamaría la atención de los Pixies para grabarla. La otra composición de Gouldman es ‘Heart Full Of Soul’, de la cual habíamos escuchado anteriormente una demo con algunas diferencias pero aparece aquí en toda su gloria. Es una de esas canciones perfectas con un épico riff de guitarra introductorio, armonías corales deliciosas, un estribillo memorable y un nuevo solo de guitarra para la posteridad.

 

Las otras versiones no se quedan a la zaga. La fuerza con la que interpretan ‘I'm A Man’ no es nada hasta que llega su acelerada sección final de prominente ritmo marcado por el bajo y con experimentos sonoros de Beck con su guitarra. Incluso Relf se desgañita con su armónica en esa frenética parte. El armazón instrumental en general es impresionante, incluso una canción aparentemente más calmada como ‘Mr. You're A Better Man Than I’ nos regala un afilado solo de guitarra que preludia su futura pero próxima fase psicodélica.

 

Por otro lado, ‘Train Kept A-Rollin'’ es una de esas canciones que consiguen transmitir esa sensación de movimiento del tren, como pudieran ser también ‘Locomotive Breath’ de Jethro Tull, ‘The Last Of The Steam Powered Trains’ de The Kinks, o la parte del maquinista Ivor en la mini-ópera de The Who ‘A Quick One, While He's Away’. Aquí, el ritmo es fervoroso y el efecto vocal es trepidante, pues con los trucos del estudio consiguen que la voz de Relf se multiplique y aparezca y desaparezca por los altavoces a una velocidad de vértigo, como la del tren. La guitarra de Beck suena más eufórica que nunca, una nueva demostración de su maestría. Para la película Blow-up (1966) de Antonioni grabarían una nueva versión igual de brutal titulada ‘Stroll On’, en esa ocasión con la participación de Jimmy Page junto a Jeff Beck, tal como podemos ver en la secuencia de la película donde aparecen, en la cual el protagonista entra en una sala de conciertos donde están actuando los Yardbirds. Contaban éstos que la idea de que rompieran sus instrumentos fue una confusión del director Antonioni, que pensaba que eran ellos y no The Who quienes realizaban tal disparate.

 

La gran cantidad de bonus tracks añaden algunos otros impresionantes momentos, además de ser todo composiciones originales de los miembros del grupo, salvo una canción de Bo Diddley (proto-psicodélicas versiones de ‘Here 'Tis’). Buena parte de estas composiciones pertenecen a demos de lo que sería la grabación del siguiente LP Roger The Engineer: por ejemplo, ‘Jeff's Blues’ sería el futuro ‘The Nazz Are Blue’ y la potente ‘Someone To Love’ se convertiría en la canción que abriría ese disco, ‘Lost Woman’. Aunque en primer lugar encontramos el magnífico single ‘Shapes Of Things’, que aprovecha una especie de marcha militar como ritmo para desarrollar unas memorables melodías que contrastan nuevamente con un estribillo más dinámico, el cual acaba con una voz de regusto psicodélico, antesala del brillante solo de guitarra que preludia la psicodelia seminal que abrazará la banda en su siguiente álbum. La letra también está muy bien al ofrecer una cierta reivindicación sobre la necesidad de cuidar el mundo y lo que nos rodea. De igual manera destaca ‘Chris' Number’, título que estará referido a Dreja, un bailable R&B de impresionante ritmo liderado por la guitarra que podría haber sido un gran éxito de haberse elaborado un poco más y haberse publicado.

 

Así pues, estamos ante el mejor álbum de los Yardbirds, aunque en realidad sea un apaño discográfico pensado para el mercado estadounidense. Para quien no conozca el grupo, puesto que las canciones de Five Live Yardbirds incluidas son de lo mejor de ese disco y además corresponden a la etapa con Eric Clapton, puede decirse que este álbum es la mejor introducción a la banda para cualquier iniciado a su música. Las seis primeras canciones y ‘Shapes Of Things’ son imprescindibles para cualquier amante de la música rock. Ahí queda escrito.

ROGER THE ENGINEER

Año de publicación: 1966 

Puntuación:

1) Lost Woman; 2) Over Under Sideways Down; 3) The Nazz Are Blue;

4) I Can't Make Your Way; 5) Rack My Mind; 6) Farewell;

7) Happenings Ten Years Time Ago; 8) Psycho Daisies; 9) Hot House Of Omagararshid; 10) Jeff's Boogie; 11) He's Always There; 12) Turn Into Earth; 13) What Do You Want; 14) Ever Since The World Began.

Al mismo tiempo que The Beatles grababan Revolver con toda la revolución psicodélica que todo ello significaba, The Byrds en Estados Unidos (con Fifth Dimension) y The Yardbirds en el Reino Unido seguían simultáneamente el mismo camino experimental, consiguiendo sendas obras universales y todavía, hoy en día, actuales y modernas. Por si fuera poco, este disco es el primero en el que todas sus canciones son composiciones originales, lo cual le da una cohesión y continuación al sonido psicodélico seminal que impregna toda esta obra.

 

Precisamente la incipiente psicodelia es lo que convierte algunos de los temas en irresistibles. Es indiscutible el gancho que posee la guitarra de ‘Over Under Sideways Down’, además de un pegadizo ritmo y un estribillo que invitan a cantar y bailar. La inquietante ‘He's Always There’ presenta grandes melodías y ese inquietante final de estribillo (“But he's always there”) seguido de una percusión no menos perturbadora. Incluso se atreven con las baladas psicodélicas y tranquilas como ‘Farewell’. ‘Turn Into Earth’ es todavía mejor y recoge el testigo de ‘Still I'm Sad’ para crear una bella canción de coros cuasi-gregorianos pero de efecto lisérgico, como es de recibo. Aunque la más solemne de todas es la final ‘Ever Since The World Began’, con un inicio que engaña porque luego se transforma en rítmico R&B para dejar buen sabor de boca una vez ha acabado el disco. En cambio, ‘Hot House Of Omagararshid’ es una rayada entre psicodélica e infantil que si se toma como una broma no resulta ofensiva.

 

También hay cabida para algunos blues aparentemente canónicos como es el caso de Jeff's Boogie’ y ‘The Nazz Are Blue’, donde lo más destacado es sin duda el trabajo de guitarra de Beck, que los salva de la mediocridad. Curiosamente, la segunda también está cantada por el propio Beck, algo nada habitual. Los mejores blues siguen siendo aquéllos en los que realizan un cierto cambio de registro como en ‘Lost Woman’, que realmente no puede ni categorizarse como blues si atendemos a la pegadiza línea de bajo de su inicio y a su pasaje instrumental central donde la armónica suena maníaca.

 

‘I Can't Make Your Way’ es como una canción pop de The Kinks que no destaca demasiado si no nos fijamos en las líneas de guitarra, hasta que llega la parte coral celestial donde la guitarra brilla en todo su esplendor. Por otro lado, si en el estribillo de ‘What Do You Want’ cantaran “Who Do You Love?” en vez del título de la canción, estaríamos ante una reescritura psicodélica de la famosa canción de Bo Diddley. Y la canción que mejor engarza con su pasado reciente quizá sea ‘Rack My Mind’, en ese estilo R&B dinámico y reconocible que asociamos enseguida con los Yardbirds.

 

Jimmy Page no aparecía en el LP original, pero en la reedición en CD se incluyeron –a la mitad del álbum, por cierto– dos canciones aparecidas como single en las que sí participó junto a Jeff Beck, consiguiendo así un sonido excepcional. ‘Happenings Ten Years Time Ago’ es un himno psicodélico indiscutible que hipnotiza desde su memorable melodía inicial y su parte vocal etérea y envolvente. ‘Psycho Daisies’ es de tipo blues y menos impactante, aunque con Page y Beck al mando ya resulta interesante de escuchar.

 

La caricatura de la portada, pintada por Dreja, y el título del álbum hacen referencia al ingeniero de sonido Roger Cameron. En algunos países, para aprovechar el tirón de la canción, fue titulado Over Under Sideways Down. La dinámica convulsa de la banda seguiría su curso y los siguientes cambios resultarían decisivos para el ocaso y disolución de los Yardbirds por la puerta de atrás, justo cuando la música rock estaba dando el paso definitivo en su aceptación como música seria y donde los Yardbirds habían sido un grupo importante pero que quedaría en el olvido rápidamente.

LITTLE GAMES

Año de publicación: 1967 

Puntuación:

1) Little Games; 2) Smile On Me; 3) White Summer; 4) Tinker, Tailor, Soldier, Sailor;

5) Glimpses; 6) Drinking Muddy Water; 7) No Excess Baggage; 8) Stealing Stealing; 9) Only The Black Rose; 10) Little Soldier Boy;

[BONUS TRACKS:] 11) Puzzles; 12) I Remember The Night; 13) Ha Ha Said The Clown; 14) Ten Little Indians; 15) Goodnight Sweet Josephine; 16) Think About It;

17) Goodnight Sweet Josephine (US single version); 18) Most Likely You Go Your Way (And I'll Go Mine) (BBC version); 19) Little Games (BBC version); 20) Drinking Muddy Water (BBC version); 21) Think About It (BBC version); 22) Goodnight Sweet Josephine (BBC version); 23) My Baby (BBC version); 24) White Summer; 25) Dazed And Confused.

Y llegamos al inesperado final de los Yardbirds. En primer lugar, Jeff Beck se largó y fue reemplazado convenientemente por el gran Jimmy Page, quien tras participar como músico de sesión en numerosas grabaciones durante unos años, se veía por fin integrado dentro de un grupo de rock. El bajista Paul Samwell-Smith también se fue de la banda, pero para iniciar una carrera como productor musical con grandes éxitos como los discos de principios de los setenta de Cat Stevens, incluidos los fenomenales Tea For The Tillerman y Teaser And The Firecat. Dreja se movería así de la guitarra rítmica al bajo, aportando un sonido mucho más duro que su antecesor, todo un preludio de lo que potenciaría Page en Led Zeppelin un año después, con John Paul Jones como leal acólito.

 

Musicalmente hablando, este álbum es en cierta manera desconcertante al no tener una dirección clara ni ser necesariamente una continuación o evolución respecto a trabajos anteriores. Este desconcierto se ve claramente nada más comenzar, pues ‘Little Games’ es una agradable canción pop que sí podría haber sido la excusa perfecta para la marcha de Eric Clapton, pero que igualmente presenta un gran pasaje instrumental de guitarras psicodélicas que podría haber durado más. Esa manera de trastocar el pop convencional se refleja también en ‘Tinker, Tailor, Soldier, Sailor’, el cual posee un prominente y duro bajo más unos inquietantes momentos instrumentales. En cambio, en ‘Little Soldier Boy’ podrían pasar directamente por discípulos de The Kinks o los Small Faces, por su aire inglés. Hubiera quedado mucho mejor si su agradable melodía hubiera sido interpretada por una trompeta de verdad y no por la voz.

 

Por supuesto, hay canciones que continúan en el espíritu de Roger The Engineer, al beber igualmente de la psicodelia y del R&B, en proporción variada. ‘Smile On Me’ se acerca más al R&B, pero se agradece más cuando retoman la vía experimental, como ocurre en la mantraica ‘Glimpses’, repleta de superfluos efectos que no empañan la inquietud que transmite mediante un hipnótico ritmo y los coros etéreos de Relf, además de unos punteos de guitarra de aires futuristas. En cambio, ‘Drinking Muddy Water’ y ‘No Excess Baggage’ enlazarían más con Having A Rave Up, esta última con una orientación más pop. Lo que no se entiende es que pierdan tiempo grabando pachangas como la versión de la antigua ‘Stealing Stealing’, que podría servir para que se lo pasaran bien ellos, pero no los oyentes.

 

Por otro lado, el agradable pero normalito instrumental ‘White Summer’, compuesto por Page con una demostración de virtuosismo en la guitarra acústica, es el preludio de la futura ‘Black Mountain Side’ de Led Zeppelin, al presentar un sonido de inspiración oriental. Trazas de futuro vemos también en la balada acústica ‘Only The Black Rose’ de Keith Relf, en un estilo de folk solemne que tras la disolución de los Yardbirds evolucionaría hacia el lado más progresivo con la fundación de Renaissance.

 

Entre la gran cantidad de bonus tracks de la reedición en CD encontramos muchas sorpresas, unas mejores y otras peores. Hay una gran diversidad de estilos, eso sí, pues encontramos canciones dinámicas de orientación pop y guitarra distorsionada (‘Puzzles’, ‘Think About It’), que es el camino que podrían haber seguido siendo positivos; pop descaradamente comercial y antitético del estilo de la banda (‘Ha Ha Said The Clown’, ‘Ten Little Indians’, ‘Goodnight Sweet Josephine’) , ninguna compuesta por ellos, por lo que es el camino que podrían haber seguido si fuéramos pesimistas; o lamentable music-hall sin ninguna gracia (‘I Remember The Night’). Encontramos también varias canciones interpretadas en la BBC, donde aparecen un par de temas inéditos. Uno es la nada habitual versión de la gran canción de Dylan ‘Most Likely You Go Your Way (And I'll Go Mine)’ del álbum Blonde On Blonde, que ni siquiera su autor se prodigó en tocar en directo, pero aquí los Yardbirds se lanzan al ruedo y consiguen una buena interpretación. El otro tema inédito es la versión de ‘My Baby’, que Janis Joplin también grabaría en su álbum Pearl.

 

Aunque la mayor SORPRESA (así, en mayúsculas) es encontrar una versión primeriza del que sería el tema estrella en el debut de los Led Zeppelin, ‘Dazed And Confused’, si bien la calidad de sonido no es nada buena. Queda patente que Relf no podría ser el vocalista elegido por Jimmy Page para su futuro grupo, ni tampoco McCarty el batería. Pero la potencia del bajo y sobre todo la brillante parte de guitarra (donde se nota ya el uso del arco de violín para los pasajes instrumentales) ya dejan entrever claramente que se trataba de un tema rompedor con un sonido inigualable en esos momentos. Recordemos que estamos todavía en el año 1967. Aunque este tema fuera robado en realidad a otro músico, los arreglos son excepcionales.

 

Así pues, llegamos al final de The Yardbirds de una manera inesperada y con un disco más flojo de lo que hubiéramos esperado y deseado. Dreja se alejaría de la música, Relf y McCarty formarían Renaissance, y Jimmy Page lograría un éxito arrollador con Led Zeppelin. Pero todo eso ya es otra historia.

THE BBC SESSIONS

Año de publicación: 1999 

Puntuación:

1) I Ain't Got You; 2) Keith Relf Talks About The Band's Background; 3) For Your Love; 4) I'm Not Talking; 5) I Wish You Would; 6) Keith Relf Talks About USA Tour;

7) Heart Full Of Soul; 8) I Ain't Done Wrong; 9) Too Much Monkey Business;

10) Love Me Like I Love You; 11) I'm A Man; 12) Evil Hearted You; 13) Interview About The 'Still I'm Sad' Single; 14) Still I'm Sad; 15) Hang On Sloopy; 

16) Smokestack Lightning; 17) The Yardbirds Give Their New Year's Resolutions;

18) You're A Better Man Than I; 19) The Train Kept A-Rollin'; 20) Shapes Of Things;

21) Dust My Broom; 22) Baby Scratch My Back; 23) Keith Relf Talks About His Solo Single; 24) Over Under Sideways Down; 25) The Sun Is Shining;

26) Shapes Of Things (version 2); 27) Most Likely You Go Your Way (And I'll Go Mine); 28) Little Games; 29) Drinking Muddy Water; 30) Think About It;

31) Interview With Jimmy Page; 32) Goodnight Sweet Josephine; 33) My Baby.

Esta recopilación de grabaciones en la BBC comprende desde el año 1965 a 1968, en riguroso orden cronológico, lo cual es siempre de agradecer. También hay varios extractos de entrevistas con los miembros de la banda, aunque no aportan mucha información. Las primeras grabaciones datan de marzo de 1965, muy poco después de que Eric Clapton abandonara la formación, por lo que los guitarristas que encontraremos serán Jeff Beck y Jimmy Page, sobre todo el primero. Toda la buena impresión que proporcionaban en el directo Five Live Yardbirds en el Marquee Club no se ve aquí reflejada en buena parte del álbum.

 

Da la sensación como si en el estudio de la BBC el grupo estuviera algo más cohibido, sin exhibir la fuerza que denotaban en su actuación en el Marquee. Por ejemplo, ‘For Your Love’ suena como menos densa, como si faltaran instrumentos para rellenar el espacio sonoro; y ‘Smokestack Lightning’ no apabulla como en el Marquee. No es hasta que llegamos a ‘You're A Better Man Than I’ que podemos escuchar por fin un sonido consistente y compacto, por lo que quizá el motivo es que necesitaran tiempo para adaptarse a espacios reducidos y con una acústica diferente. Sorprende pues que ‘Still I'm Sad’ suene tan perfecta e impoluta, por lo que la sospecha de que sea la misma grabación de estudio tiene su consistencia, puesto que en esa época era también práctica habitual grabar previamente la base instrumental para que simplemente el cantante hiciera su labor en directo. Por lo que no sería descabellado pensar en ese truco. En cualquier caso, quien no decepciona en ningún momento es Jeff Beck, quien demuestra por qué es uno de los grandes guitarristas de la historia del rock. En canciones como ‘Heart Full Of Soul’ lo mejor es poder escucharle desgranando los riffs y haciendo apergios con su guitarra.

 

A Jimmy Page lo podemos escuchar a partir de la versión de Dylan ‘Most Likely You Go Your Way (And I'll Go Mine)’, cantada por Relf como si fuera el propio Dylan, aunque también está acreditado en el bajo para ‘Smokestack Lightning’. Pero la dirección que toma la banda a partir de su incorporación permanente es bastante evidente, pues transmiten una fuerza inusitada en temas que en el estudio no parecían tan potentes. Así, ‘Little Games’ parece recobrar vida con su potente ejecución en directo. Y la guitarra psicodélica de ‘Think About It’ brilla aquí con luz propia, que junto a la gran parte vocal transmite una locura controlada. Es difícil decir quién gana de los dos guitarristas, Beck o Page, pero ciertamente el segundo demuestra mayor fiereza, como si ya estuviera pensando en lo que sería su gran salto. Eso sí, la voz de pardillo de Page que se escucha en una de las entrevistas, es lo más sorprendente de todo.

 

De las canciones inéditas, además de más versiones de R&B, podemos escuchar una composición original de la banda (‘Love Me Like I Love You’) que suena muy floja, por lo que no es merecedora de haberse interpretado en un programa de radio, ya que se trata de un pop comercial sin recorrido. Pero no está nada mal volver a escuchar joyas como ‘Shapes Of Things’, aquí por partida doble y con un ritmo algo más rápido, más todavía en la segunda versión, para darles un toque diferente. En general, este álbum es un recomendable colofón a la breve carrera de The Yardbirds.

2023

BIRDLAND

Año de publicación: 2003 

Puntuación:

1) I'm Not Talking; 2) Crying Out For Love; 3) The Nazz Are Blue; 4) For Your Love;

5) Please Don't Tell Me 'Bout The News; 6) Train Kept A Rollin'; 7) Mr. Saboteur;

8) Shapes Of Things; 9) My Blind Life; 10) Over Under Sideways Down;

11) Mr. You're A Better Man Than I; 12) Mystery Of Being; 13) Dream Within A Dream; 14) Happenings Ten Years Time Ago; 15) An Original Man (A Song For Keith).

2023

El retorno inesperado de los Yardbirds era para tomarlo con mucha suspicacia. En esencia, el grupo se distinguía por su carismático cantante Keith Relf y por los diferentes guitarristas principales que había tenido a lo largo de su carrera: Clapton, Beck y Page; pero ninguno de ellos iba a volver a la banda (sobre todo Relf, fallecido en los setenta), si bien Jeff Beck aparece aquí como invitado para tocar en uno de los temas. Así que los miembros fundadores McCarty (batería) y Dreja (guitarra rítmica) decidieron resucitar el nombre de Yardbirds para realizar una gira de actuaciones y acabar grabando un nuevo álbum con otros músicos. Bueno, lo de nuevo álbum también se ha de matizar porque más de la mitad son regrabaciones de composiciones de los sesenta. Y no son tontos porque eligen de lo mejor que tenían en su repertorio clásico.

 

Lo curioso es que, conforme empezamos a escuchar la voz en ‘I'm Not Talking’, es como si Keith Relf hubiera resucitado, pues la voz del bajista John Idan suena prácticamente idéntica, aunque a lo largo del disco ya no se parecerá tanto. Las regrabaciones suenan muy bien, consistentes y propias de lo que debe ser un grupo experimentado a pesar de que en realidad el nombre de Yardbirds esté aquí cogido con pinzas. De hecho, en canciones como ‘For Your Love’ suenan como lo haría una banda de tributo. En algunas de estas canciones clásicas del grupo tocan grandes guitarristas invitados para tan impagable ocasión, añadiendo así algún solo de guitarra novedoso con el cual justificar la regrabación. Así, nos encontraremos a Steve Vai en ‘Shapes Of Things’, Slash en ‘Over Under Sideways Down’ y Brian May en ‘Mr. You're A Better Man Than I’. El más aventurado de todos parece Steve Lukather (Toto) en ‘Happenings Ten Years Time Ago’, aunque tampoco resulta muy creíble el solo experimental que se marca en el intermedio instrumental y en el tramo final del tema.

 

En cambio, Jeff Beck toca en una canción nueva, un blues-rock de Dreja titulado ‘My Blind Life’ donde la voz ronca y mejorable que se escucha quizá sea de su autor, aunque en el disco no se dice nada sobre ello. Las nuevas composiciones están escritas en su mayoría por McCarty, quien parecía muy prolífico en esas tareas al ser también el autor principal en el retorno en 2001 de ese proyecto progresivo y efímero llamado Illusion. Donde sí se recoge el legado de lo que fue la banda en su etapa de transición hacia un sonido más abierto a las nuevas tendencias de los sesenta es en ‘Crying Out For Love’, donde la segunda mitad instrumental del tema está dedicado a un notable solo de guitarra para lucimiento de Mayo. Algo de Bo Diddley encontramos en el R&B de sabor clásico de ‘Please Don't Tell Me 'Bout The News’, mientras que el grito de inicio de ‘Mystery Of Being’ nos hace pensar en El Rey León, aunque luego discurre por parámetros ya conocidos desde siempre en los Yardbirds y al menos el solo de guitarra suena original y épico. Por otra parte, el flojo riff de guitarra de ‘Mr. Saboteur’ deja una impresión poco convincente de una canción bastante discreta con estribillo sesentero.

 

No queda nada bien que copien la introducción de ‘For Your Love’ para la introducción de ‘Dream Within A Dream’, otra composición de McCarty con letra de un poema de Edgar Allan Poe que no deja de sonar a nostalgia de los sesenta. Como detalle se dejan para el final el homenaje al excompañero fallecido, ‘An Original Man (A Song For Keith)’, que sin embargo parece más bien un homenaje (por no decir imitación) a ‘Ticket To Ride’ de los Beatles. En resumen, a pesar de ser un álbum muy bien ejecutado técnicamente, no llega más allá de lo que llegaría un álbum de tributo a los Yardbirds, sin que la presencia de dos miembros fundadores suponga una aportación esencial. Al menos se puede disfrutar como recordatorio de quienes fueron y para quienes profesen predilección por la discografía de la banda, pero deberían haber incluido más material nuevo.

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