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THE SMITHS

THE SMITHS

Año de publicación: 1984

Puntuación:

1) Reel Around The Fountain; 2) You've Got Everything Now; 3) Miserable Lie;

4) Pretty Girls Make Graves; 5) The Hand That Rocks The Cradle;

6) This Charming Man; 7) Still Ill; 8) Hand In Glove; 9) What Difference Does It Make?; 10) I Don't Owe You Anything; 11) Suffer Little Children.

Gran debut de The Smiths, uno de los mejores grupos independientes de los 80, que estuvieron abanderados por el siguiente tándem: Johnny Marr como guitarrista y compositor de la música correspondiente a las letras del vocalista Morrissey, el otro alma del grupo. Por la energía de su música y lo sensible de sus letras, éste es un grupo ideal para descubrir a los 18 años, que es cuando por suerte me ocurrió a mí. En sus letras hablarán de muchos temas a los que uno busca significados o experiencias que le hagan entender mejor el carácter humano y de las relaciones entre personas. Y la grandeza de Morrissey está en que, aun siendo homosexual, sus letras amorosas tienen un carácter tan ambiguo y universal (por algo era un ávido lector de Oscar Wilde) que nada de eso puede siquiera intuirse, aunque pueda haber algún tema más explícito en ese sentido.

 

Pero empecemos por donde debemos, que es detectando en este disco primerizo dos fallos típicos de los inicios de artistas con ambición: 1) La búsqueda de epatar mediante la transgresión de normas o tabúes establecidos; 2) La falta de maestría instrumental, denotada por cambios de ritmo bruscos sin transiciones, o por el alargamiento innecesario de piezas para rellenar huecos.

 

Un ejemplo de lo primero se encuentra en la última canción del disco (‘Suffer Little Children’) donde, mientras nos hablan de la muerte violenta de dos niños en una canción que ya de por sí es lenta, nos meten además con calzador las lágrimas de lo que sería la madre llorando, para intentar aumentar la emoción de una manera bastante pueril. Un ejemplo de lo segundo lo encontramos en ‘Miserable Lie’, donde instrumentalmente no lo hacen mejor que cualquier grupúsculo punk y además resultan bastante molestos los chillidos de Morrissey, que obviamente son solo errores de novato que se irán evitando más adelante. En ‘You've Got Everything Now’ tampoco consiguen un resultado destacable, pues el ritmo ejecutado queda un poco tosco y lastra lo que podía haber sido un mejor tema.

 

¡Pero que estos aspectos más negativos no nos dejen hablar de las grandes canciones que hay en este disco! Como por ejemplo ‘Hand In Glove’, una de las joyas de su carrera, poseedora de un gran ritmo, una melodía de guitarra heredera de los mejores Byrds y una letra desgarradora sobre alguien que siente que está con su amor verdadero pero que al mismo tiempo no se siente correspondido en el mismo grado y por si faltaba poco es consciente de que un día se quedará sol@. También tenemos ‘What Difference Does It Make?’, otro ejemplo de gran música y gran letra (“All men have secrets and here is mine / So let it be known”) como las que iremos encontrando en su breve discografía, y otra muestra más de que tenían una sección rítmica perfecta que aquí crea un ritmo potente y agresivo adecuado al tono vengativo del tema. Qué decir de la gloriosa ‘This Charming Man’, una canción con tintes homosexuales sobre la angustia sentimental de un chico respecto a un hombre mayor que él (“Will nature make a man of me yet?”), con una interpretación magistral de Morrissey, porque cada vez que se lamenta con el “Na, na, na, na, na… this charming man” lo hace con un sentimiento tan grande que nos hace empatizar con ese chico de la canción, aun cuando estemos en las antípodas de esa clase de sentimientos. Esa es la grandeza de Morrissey, al menos con su etapa en The Smiths.

 

La misma temática de ‘This Charming Man’ pero desde otro punto de vista y con un ritmo mucho más lento es el inicio del disco, ‘Reel Around The Fountain’, buena canción con un piano tocado por Paul Carrack y en la que ya nos habla Morrissey del paso de niño a hombre con el componente sexual por medio (“It's time the tale were told / of how you took a child and you made him old”). Y precisamente los temas más lentos abundan en este álbum de debut, aunque no de forma muy brillante como en ‘I Don't Owe You Anything’, o incluso peor en la simplona y aburridísima ‘The Hand That Rocks The Cradle’, que la verdad que su título le viene perfecto porque tiene la simpleza y repetitividad de una nana para dormir.

 

Una canción que se utilizó para remarcar la orientación sexual de Morrissey (algo que no reconoció hasta muchos años después, puesto que durante su época en The Smiths fue famoso por declararse célibe) es, obviamente, ‘Pretty Girls Make Graves’, con su famosa frase final repetida: “I lost my faith in womanhood” (“Perdí mi fe en las mujeres”). Pero en realidad la canción habla de lo que se podría denominar como una mujer guapa pero basturrona, o sea, que no se debían sacar entonces conclusiones precipitadas sobre temas personales de Morrissey, aunque su título “Las chicas guapas cavan tumbas” sea un tanto desconcertante… Y por cierto, es una gran canción con un ritmo pegadizo que recuerda a un reggae movidito, además de regalarnos al final una breve coda instrumental que nada tiene que ver con el resto de la canción pero que es toda una delicia por la melodía que toca Marr en la guitarra.

 

No quiero acabar sin referirme brevemente a ‘Still Ill’, otra gran canción de temática romántica, pero de romanticismo del XIX, el de verdad (grandes Larra, Bécquer o Schubert, cada uno en su ámbito), con su mezcla de tedio o spleen sobre la sociedad y sobre el amor no correspondido, nada que ver con el romanticismo de películas de Jennifer Aniston. Pero hablando de esta canción, impresionante la guitarra rítmica que acompaña el sentido lamento de Morrissey, quien deja frases demoledoras para la posteridad: "It just wasn't like the old days anymore".

 

En cualquier caso, la buena noticia es que este disco no deja de ser, con lo bueno que es, sólo un ensayo inicial de lo que vendrá en los años siguientes.

HATFUL OF HOLLOW

Año de publicación: 1984 

Puntuación:

1) William, It Was Really Nothing; 2) What Difference Does It Make?;

3) These Things Take Time; 4) This Charming Man; 5) How Soon Is Now?;

6) Handsome Devil; 7) Hand In Glove; 8) Still Ill; 9) Heaven Knows I’m Miserable Now; 10) This Night Has Opened My Eyes; 11) You’ve Got Everything Now;

12) Accept Yourself; 13) Girl Afraid; 14) Back To The Old House;

15) Reel Around The Fountain; 16) Please, Please, Please, Let Me Get What I Want.

Este segundo álbum de los Smiths se puede catalogar como transicional en el sentido de que se juntan varias canciones publicadas en singles con otras del primer disco pero que provienen de sesiones en directo de la BBC, excepto ‘Hand In Glove’ que incomprensiblemente la vuelven a meter aquí en su versión single, que apenas varía respecto a la del LP.

 

Las canciones ya conocidas no presentan apenas variaciones en directo, son prácticamente idénticas a sus versiones de estudio, pero al menos nos sirven para deleitarnos de nuevo con ese sonido de guitarra particular y devoto de The Byrds que tenía Johnny Marr. Se puede comentar como novedad que ‘Still Ill’ aquí comienza y acaba con una armónica, y en general da una mejor impresión todavía que la versión de estudio. Al contrario, ‘Reel Around The Fountain’ queda peor que en el estudio por su ausencia de piano y por su demasiado prominente percusión, que contrasta demasiado con la delicada letra y la interpretación vocal de esta buena canción.

 

En cualquier caso, el primer tema (‘William, It Was Really Nothing’) nos recuerda agradablemente que éste es el mismo grupo que grabó ‘This Charming Man’, con un ritmo también rápido y una melancolía análoga, pero que en cualquier caso suena muy diferente. Fue un éxito del grupo. Otra de sus canciones emblemáticas es ‘How Soon Is Now?’ (la cual volvería a ser incluida en el siguiente disco Meat Is Murder), que en mi opinión tiene el fallo de repetir demasiado su riff cuasi-psicodélico de guitarra, pero a cambio tiene una letra desgarradora sobre la soledad, con momentos de gran fuerza como cuando el narrador cuenta su experiencia en el club: “So you go and you stand on your own / And you leave on your own / And you go home, and you cry and you want to die” --> “Así que vas y permaneces solo / Y te vas de allí solo/ Y vuelves a casa y lloras y te quieres morir”.

 

Tenemos también temáticas más controvertidas, como ‘Handsome Devil’ y su letra perversa (“Let me get my hands / On your mammary glands”), además de su ritmo frenético, con un sonido de los más duros de su carrera. Acaba con una de sus grandes frases: “There's more to life than books, you know, but not much more” --> “Hay más en la vida aparte de los libros, pero no mucho más”.

 

Por otro lado, ‘Heaven Knows I'm Miserable Now’ tiene un ritmo quizá demasiado lento y una melodía de guitarra que parece que provenga de un outtake de The Byrds, pero más increíble resulta que la suelan incluir en recopilatorios del grupo. Quizá sea por su letra, sobre un fracasado, que eso siempre vende. En cambio, ‘This Night Has Opened My Eyes’ tiene también un ritmo lento pero en este caso más apropiado; entre la línea de bajo y los punteos de Marr a la guitarra, le confieren una atmósfera opresiva perfecta para la emotiva letra sobre una menor que ha tenido un niño. Además de que la melodía de guitarra que hace de estribillo instrumental es magistral. El único momento realmente flojo del disco es la canción ‘Accept Yourself’, que no es horrible pero es demasiado simple y musicalmente poco original respecto a lo que ya hemos escuchado del grupo.

 

Por otro lado, ‘Girl Afraid’ es una canción sencilla (que no simple) en su música y letra pero con una gran melodía marca de la casa y un breve relato sobre la incertidumbre hacia los sentimientos del otro. También hay que destacar la sencillez y grandeza de ‘Please, Please, Please, Let Me Get What I Want’, otro desgarrador lamento de Morrissey y líneas inolvidables como: “Haven't had a dream in a long time”. ‘Back To The Old House’ es similar, en este caso nostálgica, aunque lo que se observa en el directo es que le falta algo más de maestría a Marr con la guitarra acústica.

 

En definitiva, estamos ante un álbum que no tiene mejor puntuación porque aporta menos de lo que debería al catálogo inicial del grupo, pero aún así es por supuesto un buen disco en el que demuestran también el sonido cohesionado y la compenetración como músicos que ya poseían desde sus inicios.

Siguiendo la evolución positiva del grupo, en este disco van mejorando las composiciones, las letras y las interpretaciones, aunque Morrissey ya ha destapado su lado reivindicativo poco recapacitado y con la canción que da título al álbum violentamente nos conmina a ser vegetarianos. Con los años, esta reivindicación vendrá acompañada en los directos de Morrissey de crudas imágenes de animales no aptas para todos los estómagos, pues nuestro amigo no escatima en esfuerzos con tal de hacer calar su respetable mensaje en la audiencia.

 

Pero empecemos por el principio, puesto que ‘The Headmaster Ritual’ es un agrio ataque contra el sistema educativo inglés que reprime la iniciativa y pensamiento individual. Todo ello con un fuerte ritmo y una guitarra amenazante de Marr. Empleando un ritmo rockabilly genial, ‘Rusholme Ruffians’ nos narra una noche juvenil llena de contrastes donde unos se enamoran y otros acaban apaleados (“Then someone falls in love / And someone's beaten up”).

 

A continuación, tenemos otro de los gritos desesperados de Morrissey, ‘I Want The One I Can't Have’, donde hay versos geniales como “In the day that your mentality / Catches up with your biology” (“El día que tu mentalidad y tu biología concuerden”), o un sentimiento descorazonador de que no se puede luchar contra uno mismo, contra lo que uno piensa que es (“It's written all over my face”). Todo ello acompañado de otro armazón musical ágil y que invita hasta a mover el cuerpo.

 

Y es que este disco está plagado de sonidos rápidos y dinámicos, que saben sacar lo mejor del batería y el bajista, así como del magistral sentido rítmico de la guitarra de Marr. Otro gran ejemplo de ello lo tenemos en ‘What She Said’, que con unas voces corales habría pasado por gran canción psicodélica. En este caso, tiene una letra que trata sobre una chica que ya no encuentra sentido a la vida; sin haber tenido nunca un trabajo o un novio, siente que ya ha muerto en vida. ‘Nowhere Fast’ es otra canción enérgica, de ritmo rápido, donde Morrissey lanza su primera pulla a la reina (para ser más exactos, lanza sus pantalones o más bien lo desea), que por si aquí no queda clara su posición anti-monárquica, en el título del siguiente disco quedará despejada cualquier duda. Pero es brillante el estribillo que nos habla del tren y su triste sonido, para que luego Morrissey lo emule sorpresivamente con un melódico “dan-da-ran”. ‘Barbarism Begins At Home’ sería también un buen ejemplo de ritmo rápido, en este caso como una especie de ágil funky donde su excesiva duración la vuelve algo repetitiva, aunque cada chillido de Morrissey nos perturba como si fuera el resultado de los golpes en la cabeza que se comentan en la letra.

 

En las canciones más tranquilas instrumentalmente (porque en las letras no hay atisbo alguno de tranquilidad), encontramos la ya comentada ‘How Soon Is Now’ (que aparecía en Hatful Of Hollow), y un par de grandes canciones más. ‘That Joke Isn't Funny Anymore’ (“Ese chiste ya no tiene gracia”) es el amargo relato en primera persona de alguien que ha sufrido un revés muy fuerte en su vida, algo que había visto en otros pero que no esperaba que a él le ocurriera, y hábilmente Morrissey no explica el motivo para conseguir una mayor empatía hacia la situación (de ahí su grandeza en saber expresar sentimientos). El final es apoteósico, con otra de esas grandes frases de Morrissey que va repitiendo con efecto catártico: “I've seen this happen in other people's lives / And now is happening in mine” (“He visto suceder esto en otros / Y ahora me está sucediendo a mí”).

 

Otra gran canción lenta es ‘Well I Wonder’, poseedora de un estilo musical que recuerda a esas baladas de finales de los 50 y principios de los 60, tipo ‘Wonderful Land’ de los Shadows. Además, tiene una letra de temática amorosa de las más desgarradoras de Morrissey, pues se trata de una persona agonizante que en sus últimos momentos se atormenta pensando en si la persona a la que ama le recordará una vez haya muerto.

 

Lástima que el final del disco, con la canción que le da título, sea una propaganda poco original en la que se iguala el asesinato de animales con el asesinato de personas, metiendo sonidos de animales para intentar proporcionarle un efecto impactante que no consiguen. Independientemente de su letra, esta canción es muy lenta y aburrida, pues en principio presenta un ritmo interesante que pierde la gracia pronto por repetitivo. Al menos ‘Barbarism Begins At Home’ es dinámica. Pero que en cualquier caso esto no afecta nada para darle la buena puntuación que se merece este gran álbum, uno de los mejores de la banda.

1) The Headmaster Ritual; 2) Rusholme Ruffians; 3) I Want The One I Can’t Have;

4) What She Said; 5) That Joke Isn’t Funny Anymore; 6) How Soon Is Now?;

7) Nowhere Fast; 8) Well I Wonder; 9) Barbarism Begins At Home; 10) Meat Is Murder.

Puntuación:

Año de publicación: 1985 

MEAT IS MURDER

1) The Queen Is Dead; 2) Frankly, Mr. Shankly; 3) I Know It’s Over;

4) Never Had No One Ever; 5) Cemetry Gates; 6) Bigmouth Strikes Again;

7) The Boy With The Thorn In His Side; 8) Vicar In A Tutu;

9) There Is A Light That Never Goes Out; 10) Some Girls Are Bigger Than Others.

Puntuación:

Año de publicación: 1986 

THE QUEEN IS DEAD

Llega por fin la obra maestra de The Smiths y uno de los mejores discos de la década. Toda la evolución que hemos seguido hasta el momento llega a su culminación aquí. No es que difiera musicalmente de sus discos anteriores de forma sustancial, pero aquí tienen una obra repleta de grandísimas canciones que se van sucediendo una detrás de otra, sin apenas nada que objetarles, con unos músicos en plena forma y un Morrissey que ya domina completamente su voz. El título del álbum hace referencia a un capítulo de la novela cruda, maldita e inolvidable de Hubert Selby Jr. Última salida para Brooklyn (Last exit to Brooklyn, de la cual se haría también una película con banda sonora de Mark Knopfler), donde la reina era un travestido desafortunado en amores y víctima de la brutal incomprensión de su entorno más cercano.

 

Conforme empieza a sonar el disco, nos quedamos desconcertados al escuchar algo así como una maestra y sus alumnos entonando una canción escolar. Pero pronto una batería potente y agresiva nos introduce definitivamente en ‘The Queen Is Dead’, con Morrissey declamando “Violent person” antes de empezar una sátira feroz sobre la monarquía inglesa, todo con esa agresividad que nos transmite la instrumentación empleada. Para el final de esta canción, tenemos otra de las grandes frases de Morrissey que va repitiendo: “Life is very long when you're lonely” (“La vida es muy larga cuando estás sol@”). Después de un ritmo tan frenético y claustrofóbico, los Smiths nos permiten relajarnos a continuación con ‘Frankly, Mr. Shankly’, una canción que empieza con un estilo que recuerda al reggae pero que pronto cortan para acercarla al pop. La siguiente, ‘I Know It's Over’, es una balada de ese estilo de principios de los 60 que tanto adoran, pero con una letra hiriente y brutal. Aquí la estrella es Morrissey, en una de sus grandes interpretaciones, en este caso de desesperación, declamando “Mother, I can feel the soil falling over my head!”. Desesperación principalmente derivada de la soledad (uno de los temas recurrentes en sus letras) con ese desgarrador momento donde el protagonista recuerda un comentario que le hicieron: “Si eres tan divertido, tan listo, tan guapo, ¿por qué estás tan solo esta noche?”; con una no menos desgarradora auto-respuesta: “porque esta noche es igual que las demás”.

 

‘Never Had No One Ever’ siempre me ha dejado la sensación como si fuera una parte de otra canción, y es que recuerda a esas grandes secciones finales que los Smiths añadían a algunas canciones, en este caso vagamente a ‘That Joke Isn't Funny Anymore’ del disco anterior. En cualquier caso, es una pieza corta y con una desesperación más resignada aquí, porque nuestro personaje nunca ha tenido a nadie y lo tiene asumido. Como si el grupo tuviera medidos los momentos fuertes emocionalmente con los más distendidos, después de tanto lamento tenemos una canción más positiva, ‘Cemetry Gates’, con un ritmo pop marcado con guitarra acústica y un bajo excelente, y donde se hace referencia a Keats y Yeats frente a Wilde, nada menos, siendo Morrissey un devoto confeso de la obra de Oscar Wilde. Un reflejo de ese antagonismo muchas veces existente en la literatura sobre el gusto por el modernismo que hace aborrecer los estilos más clásicos. Y bueno, un servidor también prefiere quedarse con los diálogos inteligentes y reflexivos de las grandes obras de Wilde frente a la predominancia del esteticismo que caracteriza la poesía, aunque cada cosa tiene su momento. Es la dicotomía entre el fondo y la forma, pues el fondo (la prosa) busca principalmente una reflexión que nos haga entender mejor la vida mientras que la forma (la poesía) se centra más en la búsqueda de la belleza en la expresión.

A continuación tenemos otra de las grandes canciones del grupo, la violenta ‘Bigmouth Strikes Again’, otro grandísimo ritmo rápido y agresivo que nos prepara para escandalizarnos con la ironía de Morrissey: “Sweetness I was only joking when I said / I'd like to smash every tooth in your head”. Una canción donde brilla Marr a la guitarra, con un solo demoledor incluido, acompañado por la perfecta sección rítmica de siempre. Y con otro ritmo poderoso pero en este caso nada agresivo sino alegre, tenemos la inolvidable ‘The Boy With The Thorn In His Side’, que en su portada de single tenía una foto de Truman Capote dando un gran salto (no he dicho todavía que The Smiths usaban imágenes de gente del arte y la cultura para sus portadas). Aunque el protagonista de la canción lamenta que nadie crea en sus sentimientos verdaderos, el ritmo de la canción y la memorable melodía de guitarra aportan un granito de esperanza. Justo después nos llega el momento más flojo del álbum, un tema rockabilly llamado extrañamente ‘Vicar In A Tutu’, del que solo se puede destacar su entusiasta y egocéntrico final donde Morrisey canta irónicamente y de forma repetida “I am a living sign!”, todo un preludio de su grandilocuencia exacerbada en solitario.

 

Y por fin llegamos a uno de los temas más conocidos del grupo, ‘There Is A Light That Never Goes Out’, aunque yo escuché antes la versión que hizo aquí en España Mikel Erentxun en su primer disco en solitario. Pero cómo no preferir la original, faltaría más, con ese maravilloso ritmo que acompaña la letra imploradora de Morrissey, donde el protagonista ya no quiere volver a casa mientras va con su amad@ que conduce el coche, y en un memorable pero violento estribillo piensa en lo feliz que sería teniendo un accidente y muriendo ambos. Esa violencia crea un fuerte contraste con la temática amorosa de la canción. Y también memorable la parte final donde Morrissey va repitiendo el título de la canción, para recordarnos que “hay una llama que nunca se apaga”.

 

Para el final, nos dejan una canción menos sombría, con un ritmo ágil y una melodía de guitarra pegadiza, ‘Some Girls Are Bigger Than Others’, que tiene una letra bastante tonta pero que no tiene otro sentido que acompañar a otra maravillosa melodía de Marr. En definitiva, éste es uno de esos discos que cualquier persona con sensibilidad y conocimientos medios de inglés disfrutará y se emocionará repetidamente, tanto por la calidad de su música como de sus letras.

1) Is It Really So Strange?; 2) Sheila Take A Bow; 3) Shoplifters Of The World Unite;

4) Sweet And Tender Hooligan; 5) Half A Person; 6) London; 7) Panic; 8) Girl Afraid;

9) Shakespeare’s Sister; 10) William, It Was Really Nothing;

11) You Just Haven’t Earned It Yet, Baby; 12) Heaven Knows I’m Miserable Now;

13) Ask; 14) Golden Lights; 15) Oscillate Wildly; 16) These Things Take Time;

17) Rubber Ring; 18) Back To The Old House; 19) Hand In Glove;

20) Stretch Out And Wait; 21) Please, Please, Please, Let Me Get What I Want;

22) This Night Has Opened My Eyes; 23) Unloveable; 24) Asleep.

Puntuación:

Año de publicación: 1987

LOUDER THAN BOMBS

Este es un disco recopilatorio de singles publicado originalmente en Estados Unidos, donde también se incluyen ‘Girl Afraid’, ‘William, It Was Really Nothing’, ‘Heaven Knows I'm Miserable Now’, ‘Hand In Glove’, ‘Please, Please, Please, Let Me Get What I Want’ y ‘This Night Has Opened My Eyes’, todas ellas de Hatful Of Hollow, debido a que este disco no había sido publicado allí. En el Reino Unido publicaron en cambio otro recopilatorio llamado The World Won't Listen, que no hace falta tenerlo porque contiene menos canciones que el presente Louder Than Bombs, con la salvedad de que el primero tiene un tema inédito, el instrumental ‘Money Changes Everything’, totalmente prescindible porque es básicamente la misma música que ya conocíamos de ‘Barbarism Begins At Home’ (del disco Meat Is Murder) pero con un tempo más lento.

 

En este disco también podemos escuchar a Graig Cannon, pues durante un breve tiempo el bajista Andy Rourke había sido expulsado del grupo debido a su fuerte adicción a la heroína. Tras su reincorporación, Cannon dejó el bajo y pasó a la guitarra rítmica, por lo que durante un tiempo The Smiths tuvo cinco componentes, como incluso queda atestiguado en algunas actuaciones de esa época. Así pues, esta segunda guitarra es aprovechada en cinco de los temas aquí incluidos.

 

El inicio de este álbum no es nada espectacular, puesto que ‘Is It Really So Strange?’ es de lo más convencional que podríamos esperar del grupo. Muy bien ejecutado pero convencional. A continuación, ‘Sheila Take A Bow’ presenta una cierta pomposidad que ilusiona en el comienzo aunque el tema después se vaya desinflando por su excesiva repetición estructural. Con una parte instrumental similar pero con mucho mejor resultado tenemos más adelante la conocida ‘Panic’, principalmente conocida por sus valientes líneas en contra de la música que pinchan los DJ’s, quienes en muchos casos no tienen ninguna sensibilidad ante los problemas serios que nos rodean y se limitan a entretener sin sensibilizar tampoco a su audiencia (“Hang the blessed DJ / Because the music that they constantly play / It says nothing to me about my life”), además de su parte final, casi un himno, donde se canta repetidamente “Hang the DJ” (“Colgad al DJ”).

 

Por otro lado, ‘Shoplifters Of The World Unite’ empieza de forma plomiza, pero si aguantamos su olvidable estribillo y la repetición de otro plomiza estrofa, seremos bien recompensados por su memorable sección central instrumental, donde brilla la guitarra de Marr y se da paso a un gran momento vocal, que es donde se canta “A heartless hand on my shoulder / A push, and it's over”. Todo ello redime un tema que de otra manera hubiera sido de lo peor de este álbum. Desde la perspectiva contraria, un tema que ya conocíamos por su versión en directo (‘These Things Take Time’), en la versión de estudio que encontramos aquí suena mucho mejor, más cohesionado, por lo que se puede disfrutar de un tema que ahonda en algunos de los motivos más recurrentes de Morrissey: la timidez, el celibato y el recuerdo doloroso.

 

También podemos encontrar en este disco algunos arranques de energía desenfrenada, como es el caso de ‘Sweet And Tender Hooligan’, que tiene una cruda letra sobre la autojustificación de la violencia por parte de un delincuente. En cambio, ‘London’ dice menos en su letra y la instrumentación es mucho más caótica y confusa, como si hubieran pretendido acercarse más al rollo punk. Al menos ‘Shakespeare’s Sister’ recupera la parte melódica con maestría y nos regala también otra de esas frases crípticas pero perdurables de Morrissey: “Oh I can smile about it now / But at that time it was terrible”. Esta canción daría también nombre a un dúo de fugaz éxito de principios de los noventa.

 

Tampoco podían faltar las incursiones en el terreno de la balada acústica, con gran resultado como podemos comprobar, por ejemplo, en ‘Half A Person’, donde se vuelve a retomar el tema de la timidez, que impide a veces a las personas a hacer aquello que sueñan (“I've spent six years on your trail”). Precisamente el problema de la timidez está expuesto en primer término, pero con una perspectiva optimista, en la rítmica ‘Ask’, donde participa en los coros la trágicamente fallecida Kirsty MacColl, quien al menos ocupará un lugar en la mente de los que escucharon su versión de ‘A New England’ de Billy Bragg, para la cual el mismo Bragg le escribió algunos versos adicionales. Pero siguiendo con las baladas acústicas, la mejor es sin duda ‘Stretch Out And Wait’, sobre todo por la cadencia vocal que fluye por el tema y que nos sumerge en esa visión del amor que por unos instantes elimina la decadencia social en la que vivimos, de algo tan fuerte que vuelve todo lo demás insignificante: “All I do know is that we're here and it's now”. Y acústica total, es decir, sin nada más que el acompañamiento de la guitarra, es ‘Back To The Old House’, que habla sobre el temor a volver a recordar malas experiencias pasadas. De forma análoga, ‘Asleep’ está comandada por un único piano y poco más, para dar forma a un impresionante tema sobre el suicidio, muy duro y emotivo porque se trata de la despedida poética (“Sing me to sleep”) de alguien que se va a suicidar porque no aguanta más su soledad interior y quizá exterior (“I don't want to wake up on my own anymore”), aunque por otro lado tampoco está seguro del todo de que esa decisión sea la correcta (“There is another world / There is a better world / Well, there must be” --> “Hay otro mundo / Hay otro mundo mejor / Bueno, debe haberlo”). Y es desgarrador el final despidiéndose mientras va desvaneciéndose la voz, toda una experiencia catártica, aunque ciertamente no es una canción para todos los públicos.

 

Lo más flojo de este recopilatorio son dos temas: la simplona ‘You Just Haven't Earned It Yet, Baby’, lastrada por su tonto estribillo y donde solo se puede destacar su parte instrumental, y la versión de ‘Golden Lights’, que desentona completamente con el estilo del grupo y nunca debieron grabarla. Pero hay que alegrarse, porque se me han quedado algunas canciones en el tintero que son casi de lo mejor del álbum. Una es el único instrumental que podemos encontrar, ‘Oscillate Wildly’, donde Marr demuestra que sin las letras de Morrissey también puede lograr un magnífico resultado, en este caso además con el teclado como instrumento principal. ‘Rubber Ring’ es un sensacional tema sobre el paso del tiempo y lo que ello nos aporta en cuanto a valorar la gente que ha pasado de largo por nuestra vida y la que ha permanecido, con inolvidables líneas como “And don't forget the songs that made you smile / And the songs that made you cry” (“Y no olvides las canciones que te hicieron sonreír / Y las que te hicieron llorar”) o “The passing of time leaves empty lives waiting to be filled” (“El paso del tiempo deja vidas vacías esperando a ser ocupadas”), además de un penetrante estribillo donde Morrissey va repitiendo las palabras del título. Y aunque menos memorable en lo musical, ‘Unloveable’ nos deja también otro ejemplo de la amarga ironía de su autor en las letras, tocando también el tema de la timidez (“I know I'm unloveable / You don't have to tell me / Message received, loud and clear”), donde lo mejor son sus breves arranques de guitarra entre estrofas.

 

En definitiva, podemos disfrutar aquí de un recopilatorio variado y muy entretenido y emotivo, donde la única pega que se podría objetar es la repetición de canciones ya conocidas, aunque ya se ha comentado el motivo de ello. En cualquier caso, con este disco se puede comprobar la grandeza de The Smiths, pues en los años ochenta ya eran muy pocos los grupos o artistas que pudieran presentar el mismo gran nivel tanto en la publicación de singles como de discos de larga duración.

STRANGEWAYS, HERE WE COME

Año de publicación: 1987

Puntuación:

1) A Rush And A Push And The Land Is Ours; 2) I Started Something I Couldn't Finish; 3) Death Of A Disco Dancer; 4) Girlfriend In A Coma;

5) Stop Me If You Think You've Heard This One Before;

6) Last Night I Dreamt That Somebody Loved Me; 7) Unhappy Birthday;

8) Paint A Vulgar Picture; 9) Death At One's Elbow; 10) I Won't Share You.

Ultimo LP de estudio de la breve trayectoria de uno de los grupos más importantes de la década de los ochenta. Las tensiones existentes entre sus miembros, principal y obviamente entre Marr y Morrissey, provocó que cada uno siguiera su camino de forma independiente, aunque antes nos dejarían este canto de cisne que no deja de ser un buen disco aunque se quede en la última posición a la hora de valorar la discografía de The Smiths.

 

Lo único que se le puede objetar a este álbum es que ya no hay nada que nos sorprenda en las canciones, de hecho más bien nos recuerdan a otras anteriores en algunos casos. Lo único que podría considerarse novedoso es el sonido algo pomposo por la producción de algunos temas como ‘I Started Something I Couldn't Finish’ y ‘Last Night I Dreamt That Somebody Loved Me’, que preludian el camino que seguiría Morrissey en solitario. El primero de ellos incluso fue publicado como single, pero carece de melodía reconocible y parece una versión menor de ‘What Difference Does It Make?’, del disco de debut. En cambio, ‘Last Night…’ es uno de esos temas que podrían enganchar perfectamente por su épico sonido que acompaña a la perfección a otro desgarrador lamento sobre la soledad, con versos como “So tell me how long before the last one? / And tell me how long before the right one?”, pero para ello hay que aguantar su aletargado inicio en forma de notas sueltas de piano que pretenden crear una atmósfera opresiva que no consiguen de forma aislada, sino cuando empieza la canción en sí. Quizá es eso mismo lo que pretendieron crear con el ritmo plomizo de ‘Death Of  A Disco Dancer’, una especie de solemnidad, pero en este caso lo único que nos queda es un aburrido tema que es más una declamación de Morrissey que otra cosa.

 

Pero para empezar este álbum también encontramos algo mínimamente novedoso, que es el comienzo de teclado de ‘A Rush And A Push And The Land Is Ours’, lo único de este calibre que encontraremos en la canción, puesto que luego se mueve en un estilo tipo reggae que recuerda a ‘Pretty Girls Make Graves’ del disco de debut. Aunque la fuerza y autenticidad que desprende lo redime lo suficiente para ser uno de los temas destacados y que vale la pena escuchar. Por otro lado, ‘Girlfriend In A Coma’ se coloca peligrosamente en la línea que bordea lo empalagoso, no solo por la letra sino también por la forma de cantar de Morrissey, que exagera demasiado el tono delicado de su voz, aunque lo mejor del tema sea ese contraste momentáneo en el ritmo cuando canta “Do you really think she'll pull through”.

 

Uno de los pocos arranques de energía tiene otro larguísimo título: ‘Stop Me If You Think You've Heard This One Before’, donde vuelven a retomar la magia que les permitía combinar una memorable parte instrumental con otra memorable interpretación vocal. Otro arranque de energía pero con resultado lamentable es ‘Death At One's Elbow’, una reescritura menor de ‘Vicar In A Tutu’ de The Queen Is Dead, y solo hay que recordar que esta última era la canción más floja de aquel disco, por lo que todo queda dicho.

 

También hay sitio para otros estilos típicos del repertorio del grupo como la balada acústica (‘I Won't Share You’, que deja un buen sabor de boca como final de disco) o el pop más clásico con ‘Unhappy Birthday’, otro agrio ataque de venganza por motivos emocionales. Aunque para ataque bueno tenemos ‘Paint A Vulgar Picture’, la descripción realista y por tanto amarga de la mercadotecnia asociada al relanzamiento de una vieja estrella musical retirada, a quien ya no le queda otra opción que lanzarse a los brazos de los parásitos de la industria musical y rezar para que consigan beneficios para mantener su nivel de vida (“Sadly, this was your life / But you could have said no if you'd wanted to”).

 

En resumen, lo que más puede agradecerse a los Smiths es que acabaran su periplo como grupo con la cabeza bien alta, sin haber publicado ningún disco malo y habiendo aportado frescura y autenticidad a una década musical tan falto de ellas en el panorama comercial. Ninguno de sus componentes en solitario conseguiría acercarse a la gloria artística que alcanzaron como grupo y solo Morrissey con los años iría adquiriendo ese aura de misticismo atrayente que le envuelve entrados en el siglo XXI, aunque musicalmente tampoco pueda competir con lo logrado con su antigua banda.

RANK

Año de publicación: 1988

Puntuación:

1) The Queen Is Dead; 2) Panic; 3) Vicar In A Tutu; 4) Ask; 5) Rusholme Ruffians;

6) The Boy With The Thorn In His Side; 7) What She Said; 8) Is It Really So Strange;

9) Cemetry Gates; 10) London; 11) I Know It's Over; 12) The Draize Train; 13) Still Ill; 14) Bigmouth Strikes Again.

Para el final de su carrera oficial, The Smiths publicaron un concierto grabado en 1986 en Kilburn (Londres), con el grupo en todo su esplendor y donde participa Graig Cannon como guitarra rítmica. No está el concierto completo, pero aún así podemos disfrutar de una buena colección de algunos de sus grandes temas, pues el grupo en directo era muy competente y profesional para poder interpretarlo todo a la perfección.

 

No hay apenas novedades respecto a las correspondientes versiones de estudio, así que por ello tampoco me entretendré reescribiendo lo mismo que ya dije anteriormente. De ‘The Queen Is Dead’ podemos decir como única novedad que es introducido brevemente por un extracto de Romeo y Julieta de Prokofiev, el mismo del que Emerson, Lake & Palmer harían una versión en su segunda época, la de capa caída (qué raro queda hablar de los ELP en una misma página que los Smiths). También se podría objetar que ‘Panic’ finalice con una breve parte instrumental que podrían haber alargado más para conseguir una mejora respecto a lo ya conocido, algo que podrían haber realizado también en la canción final ‘Bigmouth Strikes Again’, pues precisamente su poderoso ritmo se presta a buenos desarrollos. De otro lado, hay momentos en que Morrissey se sobrepasa interpretando, como es el caso de ‘Still Ill’, donde realiza algunos sonidos guturales que no quedan muy justificados, quitándole parte de la emotividad que desprendía el tema.

 

El mejor resultado lo consiguen en ‘Ask’, pues el ritmo de guitarra suena todavía mejor que en la versión de estudio, y en general la instrumentación suena más potente y cohesionada, lo que redunda en mejorar su mensaje optimista sobre la superación de la timidez para disfrutar mejor de la vida. Aunque no brille tanto, también podemos decir que ‘Is It Really So Strange’ mejora en directo. Y como broma-sorpresa descubrimos que ‘What She Said’ comienza sorprendentemente con el ritmo de ‘Rubber Ring’.

 

Por otro lado, nos regalan también un tema inédito, un instrumental llamado ‘The Draize Train’ que vuelve a ser otra variación de ‘Barbarism Begins At Home’, por lo que queda en un olvidable terreno equidistante entre éste y el instrumental ‘Money Changes Everything’.

 

Así pues, el único problema que presenta este disco es la poca variación que encontramos entre las versiones de estudio y lo que podemos escuchar aquí, por lo cual el mayor interés que puede suscitar es la curiosidad de conocer el sonido del grupo en concierto (no como en Hatful Of Hollow, que era dentro de unos estudios radiofónicos) y poder notar la fuerza interpretativa del grupo, aunque quepa señalar que sin poder visualizar los movimientos de Morrissey se pierda algo de su fuerza en directo. Por consiguiente, este disco gustará en mayor o menor medida en función de lo que a uno le lleguen los lamentos de Morrissey o las líneas de guitarra de Marr, siendo este último caso el mío, por lo que para mí será siempre un buen y recomendable disco.

THE SOUND OF THE SMITHS

Año de publicación: 2008

Puntuación:

1) Jeane; 2) Handsome Devil (live); 3) This Charming Man (New York Vocal);

4) Wonderful Woman; ... 9) Stretch Out And Wait (alternate vocal version); ...

11) Meat Is Murder (live); ... 13) Money Changes Everything; ...

19) Pretty Girls Make Graves (Troy Tate demo); ... 21) What's the World? (live) ...

Cuando ya pensábamos que nada nuevo podría salir de los Smiths, se publicó este doble disco recopilatorio que recoge algunas rarezas, versiones alternativas y directos, concentradas en el segundo de los discos (el primero únicamente incluye como novedad la versión editada de ‘Barbarism Begins At Home’). Para un grupo que enamoró a buena parte de la gente que los conoció, poder escuchar nuevas canciones de un período tan breve pero fructífero es todo un acontecimiento que no querría perderse. En cualquier caso, las verdaderas novedades son muy pocas y en general esta colección no será ningún descubrimiento para nadie.

 

De los temas inéditos, el mejor es el emotivo ‘Wonderful Woman’, en el cual quizá hubiera quedado mejor complementar el estribillo tarareado con alguna letra complementaria, pero en conjunto no está mal y no hubiera desentonado en el disco de debut de la banda. En cambio, ‘Jeane’, parece una versión primeriza de ‘You've Got Everything Now’ y podrían haberla dejado archivada sin mayor problema. Y bueno, el instrumental ‘Money Changes Everything’ lo citábamos de pasada durante el análisis de Louder Than Bombs, pues formaba parte del recopilatorio análogo a éste (el The World Won't Listen) y ya decíamos que básicamente se trata del ritmo de ‘Barbarism Begins At Home’ decelerado con algunos pasajes nuevos de interés, pero que tampoco aporta nada relevante. Lo que realmente no se entiende es la inclusión de la versión en directo de ‘What's the World?’, pues no es una composición propia y además no hace honor para nada a lo que eran los Smiths en directo. Cualquier tema propio hubiera tenido mayor interés que semejante vulgaridad.

 

La aclaración que lleva ‘This Charming Man’ como New York Vocal no es en realidad una toma alternativa con una nueva interpretación vocal, sino simplemente un remix que se alarga demasiado con trucos demasiado evidentes. Si los temas de pop duran poco es porque en ese tiempo ya dicen bien todo lo que tienen que decir y a la primera, que es decirlo dos veces, como escribía Umbral al referirse a Manuel Azaña. Así que acercarse a los seis minutos de duración juega en contra de lo que era originalmente todo un himno de la introspección. La demo de ‘Pretty Girls Make Graves’ denota una similitud original con ‘Still Ill’ en la parte principal, además de que podemos comprobar cómo fue todo un acierto darle un enfoque reggae tal como quedó en el álbum homónimo de debut. Resulta curiosa escucharla en un estilo pop más típico de ellos, pero sale ganando la versión final, sin duda.

 

En cambio, ‘Stretch Out And Wait’ presenta una letra diferente en la primera estrofa, pero nada más que justifique su presencia salvo escuchar una nueva interpretación de Morrissey, que tampoco está de más. Por otro lado, la interpretación de ‘Handsome Devil’ es inferior a la que conocíamos de Hatful Of Hollow y ‘Meat Is Murder’ se mantiene al mismo nivel que el original, o sea, un plomizo panfleto repleto de grabaciones de quejidos animales que aburre hasta a las ovejas, nunca mejor dicho. Es loable defender una causa en defensa de los animales, víctimas indefensas en algunas ocasiones de la barbarie humana, pero ello no significa dejarse la creatividad musical aparcada. A ninguna asociación animalista se le ocurriría adoptar esta flojísima composición como himno.

 

Para quien sienta nostalgia mezclada con la necesidad de descubrir algo nuevo pero similar, mejor que rebuscar en los archivos de los Smiths es por ejemplo descubrir los discos de Felt entre 1984 y 1985. Este grupo no es tan genial como The Smiths ni el cantante tiene buena voz, pero el guitarrista es todavía mejor que Johnny Marr y canciones como ‘Roman Litter’, ‘Textile Ranch’ o ‘Sempiternal Darkness’, entre otras, son para toda la vida. Como el 70% del repertorio de The Smiths.

RECOPILATORIOS

SINGLES

Año de publicación: 1995

Cuando uno conoce la discografía y trayectoria de The Smiths y ve el listado de canciones que componen este recopilatorio, en bastantes casos no podrá dejar de pensar que alguien en el entorno del grupo –incluso el mismo grupo– tenía un gusto lamentable para elegir los temas que debían publicarse como single (¿‘Heaven Knows I'm Miserable Now’?, ¿’Shoplifters Of The World Unite’?, en fin…). Esta fue mi primera adquisición del grupo y en este caso puedo decir que me sirvió para posteriormente seguir sorprendiéndome con los magníficos temas que se pueden encontrar en su discografía y que aquí no aparecen, si es que esto se puede considerar como un punto a favor. Es cierto que están los temas más conocidos del grupo: ‘Hand In Glove’, ‘There Is A Light That Never Goes Out’, ‘Bigmout Strikes Again’, etc., pero lo único que tiene de interés este recopilatorio es su bonita portada y además que en el interior del CD podemos ver las portadas individuales de todos estos singles, con singulares fotografías de gente como Truman Capote, James Dean, Sandie Shaw o Elvis Presley. Por lo demás, es más recomendable adquirir la discografía completa que cualquier recopilatorio del grupo.

VÍDEOS

EL JOVEN MORRISSEY

Año de publicación: 2017

Este biopic, cuyo título original es England is mine, nos muestra la vida de Morrissey hasta la formación de The Smiths. La película es tan predecible, plomiza y gris como fue la ciudad de Manchester antes de la explosión musical que llegaría en unos años, no se sabe si por falta de originalidad en la propuesta fílmica o por haber sido honestos y reflejar la aburrida realidad que envolvía la vida de Morrissey. En cualquier caso, no ofrece nada de interés para quien no conozca a este músico y el resto simplemente se entretendrá un poco encontrando referencias a algunas de sus letras (por ejemplo, la escena hablando de poesía junto a un cementerio, que nos hace pensar en ‘Cemetry Gates’). En lo musical, ni una sola canción de The Smiths, tan solo una pequeña broma en una actuación en directo del grupo donde se inició Morrissey, pues podemos escuchar el ritmo rockabilly de ‘Rusholme Ruffians’.

THE SMITHS

Tras la disolución poco amistosa de los Smiths, la carrera de Johnny Marr parecía la destinada a seguir triunfando, puesto que él era el artífice de la música del grupo. Sin embargo, su musa se desvaneció rápidamente y fue dando tumbos a través de proyectos sin continuación alguna porque Marr no tenía ya nada más original que añadir a la escena musical, aunque potencial se le presumía. Incluso su participación como músico invitado en discos de Talking Heads, Pretenders, Beck o Bryan Ferry es más bien simbólica porque su aportación es irrelevante.

 

En cambio, Stephen Patrick Morrissey poco tenía que añadir a la escena musical salvo su personalidad, pero triunfó desde el principio con su carrera en solitario. Él solo sabe cantar y escribir letras con una cierta musicalidad, así que su carrera ha fluctuado en función de los colaboradores con los que se ha asociado para que le escriban la música, que incluye al propio Andy Rourke para sorpresa de todos, pues nunca escribió nada para los Smiths o cuando menos no le dejaron. No es hasta el año 1994 (desde el disco Vauxhall And I, el mejor de los del siglo XX) en adelante que el tándem compositivo que necesita Morrissey se estabilizará principalmente con su guitarrista Boz Boorer, pero volvamos al principio. Espoleado por el éxito de grandes temas como ‘Suedehead’ y ‘Every Day Is Like Sunday’, que restaron importancia al hecho de que su álbum de debut (Viva Hate, 1988) fuera el peor de su carrera por lo descompensado, dejó bien claro que se postulaba como continuador del sonido de los Smiths, aunque en realidad su intención fuera borrar ese pasado, motivo por el cual estuvo muchos años sin interpretar en directo absolutamente nada de su exbanda. Ninguno de sus álbumes en solitario se acercará siquiera a la gloria de The Queen Is Dead, pero mantendrá una carrera estable y sin apenas metidas de pata, artísticamente hablando, salvo contadas excepciones como los mediocres Kill Uncle (1991) y Maladjusted (1997).

 

Cuando parecía que en el siglo XXI su luz creativa se había apagado, que no su capacidad para generar polémica con facilidad, resurgió con tres álbumes de buen nivel, sobre todo Years Of Refusal (2009), el cual podría optar al galardón de mejor de su carrera junto al citado Vauxhall And I. No obstante, los más recientes World Peace Is None Of Your Business (2014) y Low In High School (2017) han rebajado la euforia al ser más convencionales.

 

En cualquier caso, su extensa carrera ha dejado por el camino un buen puñado de grandes temas como podrían ser, aparte de los ya citados con anterioridad, ‘Tomorrow’, ‘Picadilly Palare’, ‘I'm Throwing My Arms Around Paris’ o ‘Hold On ToYour Friends’, los cuales emocionarán con seguridad a cualquier fan de la música de The Smiths. Nada más definitorio para la carrera todavía en pie de Morrissey (incluida la escritura de unas memorias de las que exigió su publicación en una prestigiosa colección de clásicos literarios, el muy divo) que acabar con uno de tantos inolvidables versos suyos, concretamente de ‘Picadilly Palare’: “It may all end tomorrow / Or it could go on forever / In which case I'm doomed”.

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