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CARAVAN

CARAVAN

Año de publicación: 1968

Puntuación:

1) Place Of My Own; 2) Ride; 3) Policeman; 4) Love Song With Flute; 5) Cecil Rons;

6) Magic Man; 7) Grandma's Lawn; 8) Where But For Caravan Would I; [BONUS TRACKS:] 9) Hello, Hello (Single Version).

Disco de debut de uno de los grupos más señalados de lo que se vino a llamar Canterbury Sound, etiqueta que no estaba referida a un sonido en particular pero que agrupaba a muchos grupos ingleses de diferentes estilos (Caravan, Gong, Soft Machine…) con un denominador común: buenos músicos interesados en unas ejecuciones instrumentales impecables, aunque cada grupo tirara por un camino diferente. Caravan será un híbrido entre el rock progresivo, el jazz y el pop melódico.

 

En el inicio, con ‘Place Of My Own’ ya se muestran las características principales del estilo del grupo: predominio del órgano (cortesía de uno de los primos Sinclair, David), sonidos misteriosos, sección rítmica prominente (incluido el bajo del otro primo, Richard) y predilección por la melodía. Tiene un buen estribillo y una gran parte instrumental donde demuestran todo su poderío, aunque la guitarra de Pye Hastings apenas se escucha. El tono del álbum será más bien calmado aunque inquietante, y otra amplia demostración de energía no la encontraremos nuevamente hasta ‘Grandma's Lawn’.

 

‘Ride’ tiene un intrigante ritmo y una melodía cantada en un tono bajo, con cierto regusto oriental, que se ven interrumpidos por intermedios instrumentales del órgano y la batería. Lo que viene a continuación, ‘Policeman’, recuerda bastante al estilo de Traffic, aunque con un sonido algo próximo a la psicodelia, sobre todo en la parte final por la subida de tono de la batería.

 

El título de ‘Love Song With Flute’ no engaña en principio, empieza como una canción tranquila y apacible, pero por suerte pasado el 1:20 llegamos a una parte algo más enérgica que le aporta mayor dinamismo. El solo de flauta no llega hasta la parte final, no está mal pero no es Ian Anderson tampoco.

 

‘Cecil Rons’ es quizá el tema más flojo del disco, pues se trata de un experimento psicodélico con sonidos extraños, gritos de sorpresa, y un estribillo apto para algún cuento infantil. Aunque de eso trataba la psicodelia inglesa, de un retorno a las raíces infantiles y a mundos del estilo de Alicia en el País de las Maravillas. Siguiendo con la psicodelia, llega la bonita balada ‘Magic Man’, con un resultado mejorable por la parte vocal, pues ese efecto de eco para su canto coral no acaba de convencerme, pero no deja de ser un buen tema.

 

‘Where But For Caravan Would I’ es la pieza larga del álbum, algo a lo que nos acostumbrarán en sus discos, aunque en este caso son solo nueve minutos. La verdad que el comienzo no impresiona nada, hasta que llegamos a los 2:30 y se transforma en una especie de jam de blues-rock dominada por el órgano en un derroche excepcional de fuerza. Esta jam dura unos tres minutos, pasados los cuales llega por fin una memorable parte vocal a la altura de grandes temas que grabarán en los próximos años. El último minuto y medio lo ocupan en retomar la jam para finalizar con fiereza la pieza y el LP original.

 

En los bonus tracks aparece la versión single de uno de los temas de su siguiente disco, ‘Hello, Hello’, que no vale la pena escuchar porque está editada y dura menos, aunque tampoco nos perdemos mucho.

 

En definitiva, un buen debut de Caravan que deja muy buenas sensaciones pues solo les falta dar ese paso hacia la excelencia que todavía no conseguirán en su segundo intento.

IF I COULD DO IT ALL OVER AGAIN, I'D DO IT ALL OVER YOU

Año de publicación: 1970 

Puntuación:

1) If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You;

2) And I Wish I Were Stoned/Don't Worry; 3) As I Feel I Die;

4) With An Ear To The Ground You Can Make It/Martinian/Only Cox/Reprise ;

5) Hello, Hello; 6) Asforteri; 7) Can't Be Long Now/Francoise/For Richard/Warlock;

8) Limits; [BONUS TRACKS:] 9) A Day In The Life Of Maurice Haylett; 10) Why? (And I Wish I Were Stoned); 11) Clipping The 8th (Hello Hello); 12) As I Feel I Die.

Algunas conclusiones puede extraer cualquiera que se fije en que este disco tiene la misma puntuación que el anterior y que además tampoco tiene ninguna canción destacada, ni en sentido positivo ni en el negativo. Y es que Caravan no acaba de ofendernos pero tampoco consigue grabar un tema tan redondo que lo destaque sobre el resto o sobre su carrera, consiguen mantenerse a un buen nivel en general y nos mantiene a la expectativa de lograr aún mejores resultados.

 

El tema que proporciona su largo título al álbum tiene un ritmo un tanto desconcertante, es como si fuera ‘Politician’ de Cream pero con algo más de melodía. Igual que ocurría con aquélla, la parte instrumental central es lo único destacable.

 

Hay tres temas largos que marcan la estructura del disco. Uno es ‘And I Wish I Were Stoned/Don't Worry’, que empieza como una melódica balada de estribillo épico, con un gran trabajo del bajista Richard Sinclair. Pasados los dos minutos llega ese órgano de David Sinclair que estábamos echando de menos con un gran solo. Y tras repetir la misma estructura, llegará luego un solo de guitarra. La parte final, que aproximadamente son los últimos tres minutos, es más discreta y demasiado repetitiva, por lo que evita que éste sea un tema redondo. También le sobra el breve solo de batería que cuelan al final.

 

Al contrario que la anterior, lo más flojo de ‘As I Feel I Die’ es su comienzo, pues es muy lento y tiene una voz casi inaudible que empieza a provocar tedio, cuando de repente cambia el ritmo totalmente y entramos en terreno de jazz-rock movidito, con una buena parte vocal y otro solo frenético de órgano marca de la casa.

 

Otro de los citados temas largos es la multiparte ‘With An Ear To The Ground…’, que en su inicio parece que no vaya a arrancar, para que entre luego una discreta parte pop, que pasados los dos minutos por suerte enlaza con otra parte instrumental donde vuelve a brillar David con su teclado. Llegados a los 4:30, vuelve a bajar el tono de la canción y entramos en lo que parece un canto fúnebre que se alargará al final y donde únicamente puede destacarse la parte donde entra la flauta, que le aporta lirismo. La tercera suite suele ser abreviada como ‘For Richard’ y formaría parte de su repertorio habitual en directo. Tiene otro comienzo lento y misterioso con la voz de Hastings casi en el fondo, en una calmada sección que hacia los 3:45 cambia radicalmente mediante la entrada de un agresivo teclado que da paso a una enérgica parte algo jazzística pero melódica. Luego pasamos a un tempo medio con la entrada de la flauta, que pronto será relevada por un saxofón, que comandará una larga parte instrumental que llegará hasta los diez minutos. Una vez allí, empieza la que quizá sea la parte más interesante, la más rockera, donde las melodías que va soltando el teclado entusiasman a cual más. De ahí al final seguirá en esa línea, con algunos momentos de guitarra que no deben faltar.

 

De los temas restantes más breves, queda el ya conocido ‘Hello, Hello’, una especie de apacible pop psicodélico cantado en la delicada voz de Richard Sinclair, con un cambio de ritmo en su potente estribillo. Le sobra el último medio minuto instrumental, demasiado repetitivo. Los otros dos temas son de escasa duración, poco más de un minuto, siendo ‘Asforteri’ un tema minimalista con una cuidada parte vocal en contrapunto y unas notas sueltas de teclado como único acompañamiento, que hubiera sido la delicia de Syd Barrett por su toque espacial. El otro es ‘Limits’, que cierra el LP original, una canción de ritmo jazz, tranquila y agradable.

 

En los bonus tracks no hay muchas sorpresas, unas demos de temas del disco que no está mal escuchar por curiosidad y una canción inédita, ‘Day In The Life Of Maurice Haylett’, que sigue el consabido esquema de inicio lento (aunque de vez en cuando aparece una estruendosa percusión), hasta que llega otra enérgica parte instrumental liderada por el teclado, aunque tras lo que hemos escuchado ya, apenas aporta nada.

1) Golf Girl; 2) Winter Wine; 3) Love To Love You (And Tonight Pigs Will Fly);

4) In The Land Of Grey And Pink; 5) Nine Feet Underground;

[BONUS TRACKS:] 6) I Don't Know Its Name (Alias The Word); 7) Aristocracy;

8) It's Likely To Have A Name Next Week; 9) Group Girl;

10) Dissassociation – 100% Proof.

Puntuación:

Año de publicación: 1971 

IN THE LAND OF GREY AND PINK

Dicen que a la tercera va la vencida, y uno de los cambios más novedosos en este disco es la voz de Richard Sinclair, que cual Greg Lake nos ofrece unas interpretaciones vocales melódicas y angelicales, a lo que hay que añadir el perfecto balance que consiguen aquí entre desarrollos instrumentales progresivos, partes vocales y melodías. Dicho de otra manera, estamos ante la obra maestra para la posteridad que nos legó Caravan.

 

Sin embargo, en primera instancia nada hace presagiar la obra maestra que nos encontraremos aquí cuando empiezan a sonar las primeras notas de trombón (presumo) de ‘Golf Girl’, canción agradable de letra humorística sobre el enamoramiento súbito del protagonista que no está mal pero que no resulta tan brillante como los mejores momentos de este disco, aunque no obstante tiene un buen desarrollo musical y no hay que perdérsela.

 

La canción multiparte ‘Winter Wine’ es uno de los buenos ejemplos de lo comentado al inicio, pues empieza en un estilo folk con la angelical voz de Richard Sinclair y una delicada guitarra acústica, aunque gradualmente se irá incrementando el tono de la canción, en primer lugar con la entrada del bajo y la batería de forma prominente pero pausada, y a continuación con los pasajes instrumentales donde brilla el teclado de su primo David. Este tema tiene varias secciones, todas excepcionales. Grandes melodías se pueden escuchar en la parte donde se canta “Sail scene, sea green / Sailing forward to a new land”, así como en la calmada sección siguiente donde canta “Life's too short to be sad / Wishing things you'll never have”.

 

El momento más rítmico del álbum llega con ‘Love To Love You (And Tonight Pigs Will Fly)’, la cual precisamente tiene un ritmo que recuerda vagamente al de ‘Wild Thing’ de The Troggs. Es un tema pop sin mayores pretensiones y que le da fluidez al conjunto. Por otro lado, la canción que da título al disco es uno de esos temas que se podrían considerar perfectos, tanto por su melódico inicio como por su delicada parte vocal, su bello intermedio instrumental y su magistral desarrollo, que nos sumerge en ese mundo imaginario descrito en la letra. Uno de los mejores o puede que el mejor tema en la carrera de Caravan.

 

La suite ‘Nine Feet Underground’ se inicia con una sección instrumental liderada por el teclado, que derivará en una especie de jam hasta que pasados los 3:30 parece que vuelve a retomar la senda melódica y pasados los 5:30 se cambia de sección para que llegue la primera parte vocal de la suite, cantada por Hastings y con un sonido algo más agresivo, donde destacan igualmente las incisivas líneas de teclado. A los nueve minutos llega otra nueva sección instrumental más breve, que dará paso a uno de los mejores momentos con una épica melodía (incluido sonido de explosión) que se extenderá unos minutos más hasta llegar a los catorce, donde entonces volveremos a otra sesión de jam comandada por el teclado que nos conducirá hasta la segunda parte vocal ya pasados los dieciséis minutos, siendo en este caso cantada por Richard Sinclair y que representa la parte más relajada de la suite. Ahí escuchamos por fin un breve solo de guitarra con líneas que parecen ejecutadas en sentido inverso pero que no alteran la sensación de calma transmitida con la voz de Richard. Finalmente, los últimos minutos se destinan a desarrollar una pegadiza y fiera melodía que acaba en un caos instrumental controlado.

 

Los bonus tracks son muy recomendables, empezando por la épica ‘I Don't Know Its Name (Alias The Word)’, muy en la línea del sonido que encontramos en este álbum y con unas magníficas partes instrumentales. ‘Aristocracy’ es una primeriza versión de lo que encontraremos con todavía mejor resultado en el siguiente disco Waterloo Lily. También encontramos versiones tempranas de temas incluidos en el disco, pues ‘It's Likely To Have A Name Next Week’ es un interesante desarrollo inicial instrumental de lo que derivaría posteriormente en ‘Winter Wine’, y ‘Group Girl’ es una versión de ‘Golf Girl’ con letra algo diferente y sin instrumentos de viento, y quizá por ese motivo parece que le falte algo, pero no deja de tener su curiosidad. Por otro lado, ciertamente se puede decir que ‘Dissassociation – 100% Proof’ sobra, pues se trata simplemente de los últimos ocho minutos de ‘Nine Feet Underground’, que son muy buenos pero que no tiene ningún sentido aislarlos en un único tema cuando ya pertenecen a una suite.

 

En resumen, este es un disco de esos llamados de culto, imprescindibles y que vale la pena descubrir, degustar y disfrutar. Ni antes ni después en la carrera del grupo encontraremos tanta consistencia y talento complementados en un disco tan redondo y equilibrado.

Puntuación:

1) Waterloo Lily; 2) Nothing At All/It's Coming Soon/Nothing At All (reprise);

3) Songs And Signs; 4) Aristocracy; 5) The Love In Your Eye/To Catch Me A Brother/Subsultus/Debouchement/Tilbury Kecks; 6) The World Is Yours; [BONUS TRACKS:] 7) Pye's June Thing; 8) Looking Left, Looking Right.; 9) Pye's Loop.

WATERLOO LILY

Año de publicación: 1972

La salida del teclista David Sinclair de Caravan (para tocar con Robert Wyatt en su nuevo grupo Matching Mole, tras la salida de éste de los Soft Machine) resultó algo traumática por haber sido un elemento esencial en el sonido del grupo. El teclista que se incorporó, un tal Steve Miller, afortunadamente consiguió que no se echara en falta a Sinclair. Miller precisamente aportó su estilo más próximo al jazz y eso se deja translucir en la música aquí escuchada.

 

La canción ‘Waterloo Lily’ arranca justo desde el punto donde había quedado el disco anterior, con una gran melodía vocal arropada por una variada parte instrumental liderada por el teclado. Perfectamente podría haber sido una sección perdida de ‘Nine Feet Underground’. A partir de los 3:40 llegamos a un pasaje casi minimalista, donde gradualmente va aumentando el tono de manera que llegamos a un clímax enérgico previo al retorno de la gran parte vocal. De ‘Aristocracy’ no cabe señalar su filiación, pues ya la descubrimos en una versión primeriza ubicada en los bonus tracks de la reedición de In The Land Of Grey And Pink. Aquí suena todavía mejor si cabe, con más cohesión de los instrumentos y un mejor acabado en general.

 

Dos son los temas multiparte que sobrepasan los diez minutos de duración. El primero que encontramos es ‘Nothing At All’, que es en realidad una extensa jam en un estilo próximo al jazz pero con elementos de blues (como las líneas de bajo), que suena bien pero que por otro lado no deja de ser una música de acompañamiento. En su sección central tenemos un solo de piano (probablemente el subtitulado como ‘It's Coming Soon’) al que poco a poco se van añadiendo el bajo y una ligera percusión, hasta que finalmente se retoma la energía primero en un estilo más rock y a posteriori con un breve reprise de la sección inicial. El otro extenso tema es ‘The Love In Your Eye’, que empieza de forma orquestal en un estilo tipo banda sonora de Hollywood pero que en un minuto se transforma en otro memorable ramalazo de energía. Así pues, esta alternancia rítmica volverá a ser repetida hasta que a los 2:45 nos introducimos en otra sección todavía más enérgica. Hacia los 4:30 se llega a uno de los mejores pasajes instrumentales, que también se desarrollará en forma de jam hasta casi los diez minutos en que llegaremos a otra breve sección cantada, preludio de una última parte instrumental muy enérgica y que irá desapareciendo en un fade-out.

 

Por otro lado, ‘Songs And Signs’ entra dentro de la senda algo más jazzística que parece sobrevolar este álbum, aunque de forma más directa, aparte de poseer un gran intermedio instrumental y una competente parte cantada. Y en el sentido opuesto, ‘The World Is Yours’ representa el lado más pop de Caravan, con un agradable estribillo que pueda resultar empalagoso a más de uno por cantar “I love you”.

 

Los bonus tracks no son gran cosa. Tenemos ‘Pye's June Thing’, una balada acústica, más bien una demo, que con una mayor elaboración y ensayo posteriores podría haberse obtenido un mejor resultado. ‘Looking Left, Looking Right’ es un entretenido tema con una introducción demasiado larga y una estructura repetida en exceso. Finalmente, ‘Pye's Loop’ parece retomar el anterior tema justo donde había quedado para darle algo de variedad, aunque no consigue mejorar nada lo presente.

 

Una vez llegados a este punto en la carrera de Caravan, cabe señalar que a partir de ahora ya no aportarán nada más a lo ya escuchado en estos cuatro primeros discos. Todavía tendremos otro buen disco más, para después ir contemplando la gradual caída en inspiración musical que traerá resultados desastrosos y llevarán a la disolución de la banda. Pero que eso no nos evite disfrutar de discos como este Waterloo Lily, otro gran ejemplo del buen gusto instrumental en el estilo de Caravan.

FOR GIRLS WHO GROW PLUMP IN THE NIGHT

Año de publicación: 1973

Puntuación:

1) Memory Lain, Hugh/Headloss; 2) Hoedown; 3) Surprise, Surprise; 4) C'Thlu Thlu;

5) The Dog, The Dog, He's At It Again; 6) Be All Right/Chance Of A Lifetime;

7) L'Auberge Du Sanglier/A Hunting We Shall Go/Pengola/Backwards;

[BONUS TRACKS:] 8) Memory Lain, Hugh/Headloss; 9) No! (“Be All Right”)/Waffle (“Chance Of A Lifetime”); 10) He Who Smelt It Dealt It (“Memory Lain, Hugh”);

11) Surprise, Surprise; 12) Derek's Long Thing.

Aquí volvemos otra vez a ese lugar apacible donde ya no hay apenas temas por los que uno mate para escucharlos pero tampoco hay nada ofensivo que nos haga pensar en la familia de Pye Hastings, y digo su nombre porque él es el compositor de prácticamente todo el material del álbum, incluido los bonus tracks. También hay que destacar que para este nuevo disco hubo cambios significativos, pues el bajista Richard Sinclair se fue debido a diferencias en la visión musical del grupo, aunque lo más sorprendente sería el retorno de su primo David Sinclair en los teclados, además de la adición de un violinista.

 

‘Memory Lain, Hugh/Headloss’ inicia el disco con los mejores ingredientes del estilo de Caravan, esa combinación entre instrumentación situada entre el rock progresivo y el jazz, más unos estribillos melódicos acordes a un estilo más pop. A mitad de tema llegamos a una sección menos inspirada pero con más energía. En los bonus tracks tenemos una mezcla diferente del tema, así como una versión instrumental con suficientes diferencias para disfrutarla igualmente.

 

El toque humorístico de Hastings también lo podemos encontrar en temas como ‘Hoedown’, un número de ritmo alegre y movidito pero que suena muy convencional para lo que esperamos de Caravan, y también en ‘The Dog, The Dog, He's At It Again’, de estilo pop con estribillo coral donde lo mejor es su intermedio instrumental donde Sinclair improvisa con un fiero teclado ante un ominoso ritmo de bajo que hace subir enteros el resultado final. Hablando de pop, ‘Surprise, Surprise’ es otro tema pop agradable de escuchar al que le hubiera faltado un estribillo algo más elaborado y donde se puede observar notablemente la incorporación del nuevo violinista en su parte final. En los bonus tracks aparece una versión instrumental diferente, con el tarareo de Hastings como única voz.

 

Derroches de energía no encontramos muchos, pero conviene destacar el inquietante bajo que introduce ‘C'Thlu Thlu’ y que le confiere un tono oscuro que desaparece en llegar su estribillo más pop, aunque a partir de la mitad de la canción se convierte en un aguerrido instrumental. Por otro lado, ‘Be All Right/Chance Of A Lifetime’ es de lo mejor del álbum, con un enérgico inicio culminado en cada estrofa con el “But it's all right now, it's all right now”, además de poseer un magnífico ritmo y unas demoledoras líneas de guitarra de Hastings, algo que no es muy habitual por otro lado. La segunda parte (‘Chance Of A Lifetime’) cambia totalmente el tono, pues se trata de una calmada sección donde se consigue un efecto tranquilizador, hasta que se llega a otra improvisación de Sinclair que servirá de interludio para el retorno de la parte calmada primeriza. En los bonus tracks podemos disfrutar de una versión instrumental de este tema.

 

Para el final nos dejan la extensa ‘L'Auberge Du Sanglier’, donde juegan con ese efecto de contrastes iniciado nada más empezar con el cambio del fragmento de guitarra acústica inicial a la siguiente sección de poderoso ritmo y agudo solo de guitarra eléctrica. Pasados los 4:30 llegamos a una nueva sección que consta al empezar de un único piano al que poco a poco irá acompañando el resto de músicos para completar esta sección más contemplativa –demasiado, quizá– donde se deja lugar para el sonido orquestal, que no aporta nada nuevo, por lo que debemos esperar a la llegada de Sinclair para salvar la suite del tedio y preparar así el retorno de la enérgica sección vista cerca del comienzo.

 

Por último, solo queda comentar el último tema incluido en los bonus tracks, un entretenido instrumental llamado ‘Derek's Long Thing’ sin Sinclair en el teclado y que tampoco aporta nada más que una agradable música instrumental con diferentes secciones para mantener el interés. Y bueno, no deja de ser este disco otra recomendable adquisición para cualquiera que conozca la música del grupo, porque aunque no presenta otra novedad que el empleo de orquesta en algunos temas, por lo demás es otro ejemplo de buen gusto en la composición y en los desarrollos instrumentales.

1) Introduction by Alan Black; 2) Memory Lain, Hugh/Headloss;

3) The Dog, The Dog, He's At It Again; 4) Hoedown; 5) Introduction;

6) The Love In Your Eye; 7) Mirror For The Day; 8) Virgin On The Ridiculous;

9) For Richard; 10) A Hunting We Shall Go.

Puntuación:

Año de publicación: 1974

CARAVAN & THE NEW SYMPHONIA

Una buena idea tras haber utilizado secciones orquestales en el anterior disco fue grabar un disco en directo con una orquesta sinfónica real, lo cual complementa y realza la instrumentación de una banda como Caravan, tan proclive a los desarrollos instrumentales melódicos. El LP original constaba solamente de los temas que van del número cinco al nueve, por lo que la edición en CD amplia el contenido pero únicamente con temas del For Girls Who Grow Plump In The Night, los cuales sin embargo no van acompañados de orquesta. Curiosamente, entre los nombres de los músicos de esta orquesta encontramos en los timbales a Morris Pert, quien pocos años después trabajaría a las órdenes de Mike Oldfield de igual manera que el director Martyn Ford.

 

Estos temas que pertenecen al anterior disco no se diferencian en directo apenas de la versión de estudio, pero al menos se aprecia la mejora que supone su trepidante interpretación que las hace incluso preferibles en este caso, tal como ocurre con ‘Memory Lain, Hugh/Headloss’, ‘The Dog, The Dog, He's At It Again’ y ‘Hoedown’. En ‘A Hunting Shall We Go’ (que en el disco anterior comenzaba con el título de ‘L'Auberge Du Sanglier’), destacar como única novedad que la introducción se realiza con el violín, aunque en este caso también es interesante escuchar todas las secciones instrumentales que lo componen.

 

Hablando ya de la edición original en LP, hay que destacar la presencia de varios temas inéditos, como es el caso, por ejemplo, de ‘Introduction’, que empieza de manera muy lenta y aburrida con la orquesta tocando de forma algo insulsa, algo que hay que aguantar hasta casi los tres minutos, cuando entra a tocar el grupo una jam con más ritmo pero que tampoco aporta ninguna melodía destacable. Los otros temas no grabados con anterioridad son ‘Mirror For The Day’, que en su inicio vuelve a recordarnos lo peor de la anterior ‘Introduction’, pero que a continuación con la parte vocal de Hastings nos dirige hacia un sonido mucho más pop y demasiado trillado para lo que hemos escuchado de Caravan hasta aquí. Y el tercer y mejor tema de los inéditos es ‘Virgin On The Ridiculous’, una balada (orquestal, por supuesto) con un buen uso de los coros en su elaborado estribillo y un agradable sonido melódico, además de un complejo pero enérgico pasaje instrumental que puede dejar satisfecho a cualquiera ante el vendaval sonoro que ejecuta el grupo antes del retorno a la sección calmada.

 

Así pues, nos quedamos al final con lo que es precisamente lo mejor de este álbum en directo, que son las dos largas suites susceptibles de aprovechar mejor la orquesta de acompañamiento, que ya es todo un lujo. Una es ‘The Love In Your Eye’ del Waterloo Lily, que solo al llegar a su estribillo en la sección inicial, con la fuerza añadida por los vientos y las armonías de los coros, nos damos cuenta del resultado memorable e inmejorable que se obtiene. En la sección instrumental pasados los cuatro minutos también brilla Dave Sinclair al teclado (pues todavía seguía en el grupo tras su retorno) y la guitarra de Hastings se deja traslucir en algunos momentos con gran resultado también. La otra suite es ‘For Richard’ del If I Could Do It…, de la que también se consigue un sonido mejorado, pues los instrumentos orquestales completan algunos espacios vacíos así como refuerzan las partes que lo requieren, sobre todo para mantener el tono entre secciones. Pasados los cinco minutos sí que hay una verdadera interacción por momentos entre grupo y orquesta, con un resultado magnífico que lo convierte en toda una experiencia. De ahí hasta el final es una impresionante interpretación de unos músicos que parece que lo dan todo para lograr un gran resultado, incluido un apoteósico final.

 

En definitiva, estamos ante un buen disco en directo donde se podría echar en falta el que hubieran interpretado alguno de los temas de In The Land Of Grey And Pink, pero que no deja de ser un buen álbum con grandes momentos por el adecuado aprovechamiento del sonido orquestal y por el acierto en la selección de los temas más apropiados para ello. Una demostración más de que fueron uno de los grupos destacables dentro del movimiento progresivo, aunque siguieran unas tendencias diferentes a los rasgos característicos de ese estilo.

1) The Show Of Our Lives; 2) Stuck In A Hole; 3) Lover; 4) No Backstage Pass;

5) Welcome The Day; 6) The Dabsong Conshirtoe;

7) The Fear And Loathing In Tollington Park Rag;

[BONUS TRACKS:] 8) Stuck In A Hole (Single Version); 9) Keeping Back My Love;

10) For Richard (Live).

Puntuación:

Año de publicación: 1975

CUNNING STUNTS

El descenso ineludible de la banda hacia un sonido más comercial y accesible inicia aquí su andadura, aunque todavía quedan retazos de pasadas glorias. El motivo de dicha decisión no está claro, pero lo más probable en estos casos sea la búsqueda de un mayor éxito, pues el reconocimiento ya se lo habían ganado y lo único que podían conseguir por este camino era perderlo.

 

El nuevo miembro de la banda, ex-bajista de Curved Air, es Mike Wedgwood, quien aporta dos composiciones propias al disco. También demuestra su habilidad como multiinstrumentista y para dirigir arreglos orquestales, toda una acertada adquisición para Caravan. Sobre sus composiciones, ‘Lover’ es una discreta balada que únicamente suscita interés en su parte instrumental, donde los arreglos orquestales crean un buen momento acompañados por la batería. En cambio, ‘Welcome The Day’ es un tema funk que sorprende por no encajar en la idea que tenemos de Caravan. Tiene buenas melodías y transmite bastante fuerza, por lo que este primer intento se puede tildar de acertado. Ya puestos a probar cosas diferentes, la final ‘The Fear And Loathing In Tollington Park Rag’ es un inofensivo instrumental folk que sirve para rellenar un poco más de espacio.

 

El single de lanzamiento fue ‘Stuck In A Hole’, un pop abierto de ritmo jovial y con unos sintetizadores que pueden resultar algo molestos y que lastran un poco el resultado final. Todavía hay capacidad para crear extensas suites, y aquí ‘The Dabsong Conshirtoe’ varía en estados de ánimo, pasando de un calmado inicio a una fiera parte llamada ‘Ben Karratt Rides Again’ que todavía se recrudece más a continuación en ‘Pro's And Con's’. Los últimos cinco minutos se acercan nuevamente al funk, donde al final se desmelenan todos y aumenta el sonido orquestal junto a sonidos varios, gente hablando y otros efectos que recuerdan al surrealismo musical de ‘I Am The Walrus’, hasta que un coro acaba entonando una especie de himno que proporciona un perfecto final a la suite. La demostración de que Hastings era el único que podía recuperar la grandeza de antaño es su composición ‘No Backstage Pass’, donde volvemos a escuchar ritmos inquietantes y melodías vocales elaboradas, no solo en el estribillo.

 

El teclista Sinclair se limita a aportar un tema pop (‘The Show Of Our Lives’) que suena bien pero que se olvida rápidamente. La manera en la que cantan “... of our lives” recuerda bastante a cómo entona Lake en ‘Take A Pebble’, del disco de debut de ELP. Y es que el pop simple no es hacia donde debían dirigir sus pasos, como se comprobará en los próximos discos. De hecho, uno de los bonus tracks incluidos es ‘Keeping Back My Love’, otra olvidable canción que suena bien, está bien ejecutada, pero poco más. También se incluye una nueva y brillante interpretación en directo de ‘For Richard’ con orquesta , que quizá pueda cansar por ser un tema fijo en cualquier grabación en directo de la banda.

 

Por último, destacar la portada de Hipgnosis, un colectivo artístico que es toda una referencia en cuanto al arte de encuadernar discos y que son famosos sobre todo por sus portadas para Pink Floyd, entre muchos otros.

1) Here Am I; 2) Chiefs And Indians; 3) A Very Smelly, Grubby Little Oik;

4) Bobbing Wide; 5) Come On Back; 6) Oik (Reprise); 7) Jack And Jill;

8) Can You Hear Me?; 9) All The Way.

Puntuación:

Año de publicación: 1976

BLIND DOG AT ST. DUNSTANS

Aquí ya descubrimos la transformación total de Caravan en un conjunto de pop-rock comercial. Si atendemos a que la mejor canción del anterior álbum era la que más se parecía a su etapa anterior, podemos intuir que no vamos a disfrutar demasiado del presente disco. El principal responsable es obviamente Pye Hastings, compositor de prácticamente todas las canciones. El teclista Dave Sinclair volvió a marcharse y su reemplazo no hizo olvidarlo.

 

La larga duración de muchos temas tampoco ayuda a asimilarlos bien. ‘Here Am I’ parece un despropósito por todos lados, con algún pasaje aceptable, pero sin apenas melodías destacables que justifiquen escucharla más de una vez. Tampoco dejan muy buena sensación canciones joviales pero inofensivas y sin gancho como ‘Come On Back’ y ‘Oik (Reprise)’. Y que en ‘Jack And Jill’ y ‘Can You Hear Me?’ lo más destacado sean los pasajes de órgano, ya indica la escasa inspiración melódica que rige este álbum.

 

El único riff de guitarra destacable que encontraremos en este álbum (no es que en un disco de Caravan prevalezca la guitarra) es en ‘A Very Smelly Grubby Little Oik’, canción dinámica y entretenida que enlaza directamente con ‘Bobbing Wide’, un bucólico instrumental liderado por la flauta de Richardson que posteriormente dará el testigo a una vulgar canción pop de estribillo pueril y repetitivo ('Come On Back'), lo cual obliga a darle a la tecla de pasar canción.

 

La única canción no compuesta por Hastings es ‘Chiefs And Indians’, de Wedgwood, que es precisamente de lo mejor del disco. En su inicio, tiene un estilo más próximo al jazz-rock calmado, aunque posteriormente eleva el tono gracias a un potente pasaje instrumental, a partir del cual brilla la afilada guitarra de Hastings.

 

Al menos el último tema, ‘All The Way’, finaliza el disco de una manera agradable como si fueran los Wings, con el mejor estribillo que podemos encontrar aquí: “Doin' it all the way / You and I we had time for nothing more / Time to keep on loving”, que al final se acaba repitiendo demasiado. Este final más agradable no salva el conjunto del álbum, que es simplemente el descenso hacia una mediocridad insultante que por desgracia no será un simple tropezón.

1) Feelin' Alright; 2) Behind You; 3) Better By Far; 4) Silver Strings;

5) The Last Unicorn; 6) Give Me More; 7) Man In A Car; 8) Let It Shine; 9) Nightmare.

Puntuación:

Año de publicación: 1977

BETTER BY FAR

Nada, no hay manera. Caravan había abandonado todas las características que le habían hecho acreedor del calificativo de Canterbury Sound y, lo que es peor, la inspiración melódica de Hastings estaba bajo mínimos. Un insultante pop melódico sin pretensiones es lo que encontraremos aquí. Hasta se juntaron con el prestigioso productor Tony Visconti (famoso por producir discos de David Bowie y T. Rex, entre muchos otros) para intentar darle vida a las canciones. Pero la falta de melodías es una barrera infranqueable para un productor, puesto que no pueden sacar más de lo que hay.

 

En general, este álbum incide en la mediocridad del anterior y lo máximo que puede llegar a ofrecer en general son baladas contemplativas y agradables como ‘Give Me More’ o la que le da título al disco. Queda claro que Pye Hastings no es el rey de la melodía, aunque al final del disco nos regala las dos mejores composiciones. Por un lado, ‘Let It Shine’ recupera en parte el estilo melódico-jovial (con un reconocible riff de guitarra) enlazado con cambios de ritmo que tanto les había caracterizado; y ‘Nightmare’ nos devuelve la esperanza gracias a una solemne parte vocal principal y unas buenas secciones instrumentales donde destacan primero el violín y más adelante la guitarra eléctrica del propio Hastings.

 

Richardson aporta dos canciones, la simplona y floja ‘Silver Strings’ y el instrumental ‘The Last Unicorn’, que presenta dos secciones bastante diferenciadas, una en forma de balada contemplativa y la otra como un ágil rock de ínfulas jazz que resulta bastante estéril, por mucha energía que pongan. Incluso el nuevo teclista que entró en el álbum previo, Schelhaas, tiene su momento de gloria al incluir su composición ‘Man In A Car’, que no deja de ser otro demostración de exceso intencionado de sintetizadores que lastran lo que podría haber sido una mejor canción con otros arreglos. Éste también arruina otra canción de Hastings, pues el solo de teclado de ‘Behind You’ es horrible, nos hace recordar los peores momentos de Tony Banks en Genesis.

 

Aunque deja mejor sensación que Blind Dog At St. Dunstans, este disco no pasa de la mediocridad y de ser uno más dentro de la amplia oferta de dinosaurios progresivos a punto de extinguir su notoriedad con la llegada del movimiento punk. De hecho, la propia banda se disolvió tras este álbum, sin ver publicado un nuevo disco que quedaría inédito hasta 1994 (Cool Water). Después de estos dos últimos años, nadie les echaría en falta.

1) Heartbreaker; 2) Corner Of My Eye; 3) Watcha Gonna Tell Me; 4) Piano Player;

5) Make Yourself At Home; 6) Golden Mile; 7) Bright Shiny Day; 8) Clear Blue Sky; 9) Keepin' Up The Fences.

Puntuación:

Año de publicación: 1980

THE ALBUM

Llamar a tu propio disco The Album debería ser toda una declaración de intenciones de que aquello que vas a encontrar es la quintaesencia de un grupo o artista (o la culminación de su sonido, como en el caso de ABBA), por tanto puede parecer pretencioso que tras la disolución de la banda tres años antes, ahora pretendieran mostrarnos una obra al hilo de lo mejor que sabían hacer. El caso es que el teclista Dave Sinclair vuelve nuevamente a la banda, lo cual es una buena noticia porque parece que su presencia servía de catalizador para evitar caer en la vulgaridad. Es curioso comprobar cómo después de cavarse su propia tumba y de sufrir un parón de tres años, el grupo se redescubre a sí mismo y vuelve por los mismos fueros de su mejor época, produciendo un disco de bella factura y algunos brillantes momentos. También vuelve a ser un disco democrático, con aportaciones no solo de Hastings.

 

Si Caravan quiere seguir haciendo pop, que sea con gusto como en ‘Heartbreaker’, además de meterle un buen solo de guitarra por medio. Es pues el honor de Hastings de inaugurar este álbum con una composición suya, además de cerrarlo con el enérgico ‘Keepin' Up The Fences’, que al principio pasa desapercibido pero donde podemos escuchar a Hastings desmelenarse con su guitarra como pocas veces lo hemos visto. Por medio encontramos otro tema suyo, ‘Bright Shiny Day’, que es demasiado extenso para lo poco que ofrece.

 

Un cierto toque de variedad se añade en este álbum al abrazar estilos poco empleados por la banda. Por un lado tenemos en ‘Golden Mile’ una incursión en el funky con resultado más bien discreto. Por otro lado, el inicio claramente reggae de ‘Clear Blue Sky’ no crea muy buenas expectativas, aunque su desarrollo está realizado con gusto, añadiendo imaginativos solos de guitarra y teclado que hacen olvidar a Marley inmediatamente.

 

La mejor canción de todas es obra de Sinclair, ‘Watcha Gonna Tell Me’, donde además de brillantes melodías hay suficientes cambios de ritmo como para ser mucho más que una canción de pop, además de presentar un impresionante trabajo de guitarra y, como novedad, otro buen solo de flauta. Otra de las mejores canciones del álbum también es de Sinclair, con título que parece autobiográfico (‘Piano Player’), que con su pasaje central de teclado hace recordar la mejor época de la banda, además de tener una bonita letra sobre la creación artística. Su tercera composición ya es un pop dinámico más discreto y olvidable: ‘Make Yourself At Home’.

 

En cualquier caso, este disco es un retorno a la inspiración por parte de un grupo que parecía destinado al fracaso más absoluto si atendemos a las fechas en las que estamos y a los precedentes que teníamos. Si la profesionalidad se mezcla con buenas melodías y composiciones no lineales en su desarrollo, el resultado puede al menos situarse entre lo recomendable dentro de la obra de Caravan.

1) Back to Herne Bay Front; 2) Bet You Wanna Take It All/Hold on Hold On;

3) A.A. Man; 4) Videos of Hollywood; 5) Sally Don't Change It; 6) All Aboard;

7) Taken My Breath Away; 8) Proper Job/Back to Front.

Puntuación:

Año de publicación: 1982

BACK TO FRONT

Nada menos que la formación inicial de Caravan volvió a reunirse para este disco gracias a la reincorporación del bajista Richard Sinclair, por lo que se trataba de los mismos músicos que grabaron el inolvidable In The Land Of Grey And Pink antes de empezar las infinitas entradas/salidas de personal. Si a eso le añadimos el buen resultado que habían obtenido en su álbum anterior, el de retorno, las expectativas eran altas para comprobar si la magia continuaba ahí donde se había dejado en 1971. Como ocurre a veces cuando un@ se crea unas expectativas altas, lo que obtiene aquí es altamente decepcionante, pues se vuelve más bien al punto de no retorno de su estilo pop intrascendente de finales de los setenta.

 

Y es que un@ acaba de escuchar este álbum y se pregunta cuántas melodías o canciones puede recordar. Quizá ‘A.A. Man’ pueda quedarse en la memoria por su ritmo atascado y por la repetitividad de su título, pero en el fondo no tiene nada en especial. Pero lo más habitual que encontraremos aquí puede ejemplificarse apropiadamente nada más comenzar el disco con ‘Back to Herne Bay Front’, canción un tanto insustancial aunque la cálida voz de Richard Sinclair la salve de la mediocridad y la sitúe en lo aceptable. Y es que uno de los aspectos positivos de todo el álbum es la voz de Richard, que hace más agradable la escucha.

 

Lo único que se eleva por encima de la vulgaridad son las composiciones del teclista Dave Sinclair: en ‘Videos Of Hollywood’ básicamente por sus partes instrumentales, puesto que las partes vocales no acaban de arrancar tampoco, pero al menos podemos escuchar incluso un acertado saxofón que rellena los huecos necesarios; la mejor parte vocal de todo el álbum precisamente la encontramos en la balada ‘Sally Don't Change It’; y el cuasi-instrumental ‘Proper Job/Back to Front’ es el intento de recuperar los cambios de ritmo y las composiciones multiparte de su mejor época, donde por fin vuelve a brillar la guitarra de Hastings, puesto que el saxofón no está mal pero lo que queremos escuchar en la música rock es una buena guitarra.

 

En global no podemos decir que haya ninguna canción mala, pero es tan insulso el sonido hasta que Hastings se decide a hacerse notar, que no puede más que catalogarse como un disco mediocre, de lo que podría haber hecho cualquier otra banda con cierta destreza musical. La disolución consiguiente de Caravan no podía ser sino la consecuencia de la falta de ambición demostrada aquí, una lástima tras haber demostrado en The Album que todavía acaparaban talento.

La grabación es del año 1975, solo uno después que la correspondiente a Caravan & The New Symphonia, y por ello dos de los temas que encontramos aquí ya los habíamos escuchado en aquél. Aún así, resulta siempre interesante escuchar ‘Love In Your Eye’ y ‘For Richard’ en directo, más si cabe para comprobar cómo podía resentirse el sonido general en este caso que no disponían de una orquesta para potenciar el sonido. Y es ahí donde podemos comprobar la grandeza de Caravan, pues en este álbum queda demostrado que una orquesta no era algo imprescindible para un grupo de rock progresivo/sinfónico. Los músicos de Caravan, sobre todo Sinclair con su omnipresente teclado, crean pasajes llenos de texturas sonoras en las que Hastings también deja de vez en cuando brillantes destellos de guitarra. Precisamente, en ‘Love In Your Eye’, hasta casi los trece minutos no toma el protagonismo con un afilado solo.

 

Sorprende que para una banda que estaba en pleno proceso de abrazar un sonido más pop, que pronto se vería reflejado en el siguiente álbum Cunning Stunts, aquí ejecute únicamente tres extensas piezas y otra de menor duración (la discreta ‘Hoedown’, destinada a interactuar con el público) pero que no deja de ser otra mirada al pasado. No obstante, ‘The Dab Song Concerto’ sí que sería incluida en el nuevo disco con el deformado título de ‘The Dabsong Conshirtoe’. Como si quisieran decirle al público que no habían cambiado y que su nuevo material entroncaría con lo realizado hasta ese momento. ¿Falta de seguridad o ansia de epatar? El caso es que también resulta interesante escucharla, sobre todo por ver cómo Richardson consigue extensas secciones para deleitarnos con su violín, sobre todo en esa surrealista parte final en la que incluyen voces variadas como en el disco.

 

En definitiva, aunque no encontraremos aquí ninguna sorpresa, es una buena grabación de un grupo que en directo sonaba muy bien, además de que se agradece poder escuchar composiciones extensas y variadas que no aburren en ningún momento, sino que probablemente agraden a quienes menos interesados pueden estar en este tipo de música.

1) Love In Your Eye; 2) For Richard; 3) The Dab Song Concerto; 4) Hoedown.

Puntuación:

Año de publicación: 1991

BBC RADIO 1 LIVE IN CONCERT

COOL WATER

Año de publicación: 1994

Puntuación:

1) Cool Water; 2) Just The Way You Are; 3) Tuesday Is Rock And Roll Nite;

4) The Crack Of The Willow; 5) Ansaphone; 6) Cold Fright; 7) Side By Side;

8) You Won't Get Me Up In One Of Those; 9) To The Land Of My Fathers;

10) Poof Molly; 11) Send Reinforcements.

Nada menos que en 1977 fue grabado este disco, que quedó entonces archivado e inédito. Se entiende bien que fuera desechado en su momento, pues por un lado las modas del momento (punk, disco, New Wave) dejaban la música de Caravan desfasada; y por otro lado, el nivel compositivo es francamente decepcionante, siendo suaves en la crítica. A lo sumo, las canciones suenan aceptables pero sin apenas nada que los pueda diferenciar de cualquier grupo de pop, salvo por ejemplo pasajes de teclado en ‘Just The Way You Are’, que tampoco son de los mejores que nos hayan ofrecido precisamente.

 

Si una melodía no es cuando menos inspirada, sin necesidad de que sea brillante, lo que no se debe hacer nunca es repetirla continuamente, puesto que entonces la canción se volverá pesada y no quedarán muchas ganas de volverla a escuchar. Eso es lo que falla en ‘The Crack Of The Willow’, ‘Tuesday Is Rock And Roll Nite’ y ‘You Won't Get Me Up In One Of Those’, que ya representa una cuarta parte del disco, algo que resulta sin duda problemático. El problema se agrava más cuando ni siquiera hay melodías y la canción no tiene otro propósito que rellenar espacio, o cuando la única melodía es una copia de otra, como ocurre en ‘Cold Fright’ cuando se copia con el teclado el riff principal de ‘N.I.B.’ de Black Sabbath.

 

Encontramos quizá más baladas que nunca, pero aun siendo agradables ninguna consigue llamar la atención. Podríamos intercambiar ‘Cool Water’, ‘Side By Side’ y ‘To The Land Of My Fathers’ sin que se notara la diferencia. En ‘Poor Molly’ por fin Hastings parece desempolvar la guitarra para proporcionar una extensa introducción, aunque la canción en sí sigue las mismas trazas de pop entretenido e inofensivo que es a lo máximo que llegan aquí. Bueno, miento, porque entre tanta mediocridad encontramos una recompensa de verdad. ‘Send Reinforcements’ es una joya perdida que encanta desde sus delicadas notas de piano iniciales hasta su gran parte vocal que desemboca en uno de los mejores estribillos que habíamos escuchado en mucho tiempo, muy elaborado por cierto.

 

Demasiada vulgaridad puebla este álbum y la calidad del sonido no es demasiado buena, es más bien un sonido tosco y poco pulido. Ya podrían haber dejado archivado este álbum y haberse centrado únicamente en mejorar el sonido de ‘Send Reinforcements’, el único aliciente para escuchar este disco, que es simplemente una extensión del sonido pop mediocre de sus últimas obras de los años setenta.

THE BATTLE OF HASTINGS

Año de publicación: 1995

Puntuación:

1) It's A Sad, Sad, Affair; 2) Somewhere In Your Heart; 3) Cold As Ice; 4) Liar;

5) Don't Want Love; 6) Travelling Ways; 7) This Time; 8) If It Wasn't For Your Ego; 9) It's Not Real; 10) Wendy Wants Another 6" Mole; 11) I Know Why You're Laughing.

Trece años después de su último y fallido álbum, Caravan volvió a reunirse para grabar un nuevo disco con la formación original excepto el bajista Richard Sinclair, que después de comprobar que su retorno en Back To Front no sirvió para nada, tampoco es una noticia relevante. La pregunta es: ¿qué Caravan nos encontraremos después de tantos años? Vista la trayectoria que habían llevado, la respuesta parece obvia. Así que una nueva entrega de pop es lo que encontramos aquí, pero con la enorme diferencia de que las composiciones son mucho mejores de lo que nos habían ofrecido en sus últimos años antes del parón (con la excepción de The Album, que sí vale la pena). ‘It's A Sad, Sad, Affair’ podría tomarse como ejemplo de lo que debería ser una canción pop, en la que un agradable ritmo (aquí de base acústica) acompaña a unas melodías vocales gentiles y relajantes.

 

En este disco encontramos una mezcla equilibrada de temas más calmados y otros más dinámicos. Como ha ocurrido históricamente con Caravan, es en los segundos, los que presentan más ritmo, donde la banda se desenvuelve con mayor soltura. Así, ‘It's Not Real’ es todo un soplo de aire fresco y posee un gran solo de teclado. De manera análoga en su comienzo, ‘Liar’ más o menos nos produce una sensación placentera sin llamar mucho la atención, hasta que llega su poderoso estribillo “Liar! You're such a liar!”. Pero además, esta canción posee varios giros melódicos y una potente parte final donde se añade una gran parte de guitarra al repetido estribillo. En cambio, ‘I Know Why You're Laughing’ posee lo mejor de los dos mundos (las baladas y el pop rítmico), pues comienza como otra sentida balada para luego convertirse en un pop dinámico y melódico, aunque lo realmente bueno llega en su excepcional parte final, donde las guitarras y el teclado se desmelenan como si no hubiera mañana y crean un final apoteósico de álbum.

 

En cualquier caso, las baladas están muy bien, pues presentan suficientes detalles para alejarlas de las simples tonadas contemplativas. Así, podemos nombrar el solemne estribillo de ‘Cold As Ice’ o destacar las buenas melodías de ‘Somewhere In Your Heart’, la cual realmente sorprende en la brillante parte donde Hastings canta “In your heart, you know it's for real”, de un delicado lirismo que pocas veces han logrado alcanzar. También incluye un solo de flauta dentro de la cuidada y cuidadosa instrumentación.

 

Aunque hayan canciones más discretas, en general están interpretadas con gusto y se nota el esfuerzo y la buena producción para conseguir un resultado destacable. También se añaden pasajes de flauta que proporcionan un toque diferente a canciones quizá menos resultonas como ‘Don't Want Love’ y ‘Travelling Ways’. El hermano de Pye Hastings, Jimmy, es el responsable de que podamos disfrutar de la flauta, saxofón e incluso el clarinete en ‘Wendy Wants Another 6" Mole’. No está en este álbum por ser necesariamente el hermano, puesto que ya tenía su bagaje propio al participar en la grabación de discos con bandas como Soft Machine o National Health. Tampoco iba a ser todo un camino de rosas, así que también encontramos alguna canción más floja como ‘This Time’, que es un desliz perdonable dada la alta calidad del global del álbum.

 

El toque de humor típico de Caravan se deja ya traslucir en el título del disco, pues se hace un juego de palabras entre el apellido del guitarrista y la histórica batalla de Hastings entre ingleses y normandos, origen de las rivalidades entre Francia e Inglaterra. De ahí su portada de combates medievales. La mayoría de composiciones son del propio Pye Hastings, de quien puede decirse que en esta ocasión ha ganado la batalla a la mediocridad, con la que se ha estado peleando desde finales de los setenta.

ALL OVER YOU

Año de publicación: 1997

Puntuación:

1) If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You; 2) Place Of My Own;

3) The Love In Your Eye/To Catch Me A Brother; 4) In The Land Of Grey And Pink;

5) Golf Girl; 6) Disassociation (Nine Feet Underground); 7) Hello Hello; 8) Asforteri 25; 9) For Richard; 10) Memory Lain, Hugh; 11) Headloss; 12) Be Alright/Chance Of A Lifetime; 13) If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You.

Que un buen disco como The Battle Of Hastings pasara totalmente desapercibido para las nuevas generaciones parece que hizo pensar en los motivos para que eso ocurriera. Para una banda que había comenzado y alcanzado su esplendor unos veinticinco años atrás, la respuesta parece obvia: la juventud de la primera mitad de los noventa estaba ya en otra onda y tenía a sus propios héroes (Nirvana, Oasis, R.E.M., Blur...), con la música electrónica como espectro futurista al que los músicos de los sesenta y setenta no podían alcanzar. Así que la solución de Caravan fue dar a conocer su amplio legado a estas nuevas generaciones. ¿Mediante un recopilatorio bien publicitado como sería recomendable? ¡No, mucho peor todavía! Realizando regrabaciones de sus mejores canciones para adaptarlas al sonido comercial del momento. Un disparate de tal calibre solo podía agravar la irrelevancia absoluta de Caravan en el panorama musical. Además, esta actualización del cancionero únicamente presenta dos vertientes: las adaptaciones acústicas y las versiones artificiales básicamente a partir de percusión programada.

 

El apartado que gana es por consiguiente el de las regrabaciones acústicas, donde al menos pueden dejar constancia de su profesionalidad y pericia musical. Los temas pertenecientes a In The Land Of Grey And Pink son todos de este tipo, por lo que al menos no dejan mal sabor de boca aunque no aporten nada salvo la curiosidad de escuchar cómo suenan. Eso sí, en ‘Disassociation’ (la sección final de ‘Nine Feet Underground’), gracias al buen empleo de los violines, y en ‘Hello Hello’ con lo que parece una trompeta, se le da un aire lo suficientemente diferente como para poder destacar estos dos temas entre todos los del álbum. También se denota una cuidada ejecución en ‘Be Alright/Chance Of A Lifetime’, que presenta un bonito pasaje donde interactúan la guitarra acústica y la flauta.

 

Ahora bien, cuando afrontamos la versión moderna pasada por un tamiz de ritmo hip-hop que realizan en el resto de temas, el resultado es desalentador en el mejor de los casos. Sólo quedan como aceptables aquellas canciones en las que no toma mucha prominencia la percusión (‘Asforteri 25’ o ‘Place Of My Own’), puesto que para el resto resulta ser un lastre demasiado pesado. Lo peor es la masacre que realizan con ‘For Richard’, pues el otrora épico tema repleto de melodías y cambios de ritmo sustanciales aquí queda marcado por una horrible percusión programada (o electrónica) y unos irritantes sintetizadores. Eso sí, comienza de manera acústica para que nos quedemos confiados y luego llegue un horroroso sonido de guitarra sampleada para evaporar todas nuestras esperanzas.

 

Tampoco se entiende mucho el sonido de público para la dupla ‘Memory Lain Hugh/Headloss’ (aquí separadas según el listado de canciones), puesto que no da la sensación precisamente de ser interpretaciones en directo. Otro truco chabacano que deja muy mala sensación. Y es que, visto lo visto, un unplugged de Caravan podría haber sido una buena idea, pero este disco queda como innecesario y como un borrón en la carrera del grupo. Al menos tuvieron el gusto de elegir muy buenos temas de su repertorio, aunque no obstante algunos de ellos los acabaran desgraciando.

SONGS FOR OBLIVION FISHERMEN

Año de publicación: 1998

Puntuación:

1) Hello, Hello; 2) If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You; 3) As I Feel I Die; 4) Love Song Without Flute; 5) Love To Love You (And Tonight Pigs Will Fly);

6) In The Land Of Grey And Pink; 7)  Memory Lain Hugh;

8) A Hunting We Shall Go/Backwards; 9) Love In Your Eye; 10) Mirror For The Day;

11) For Richard; 12) Virgin On The Ridiculous.

Este álbum recopila grabaciones realizadas en la BBC entre los años 1970 y 1974, los mejores años de la banda, y representa el primer documento de cómo sonaba Caravan en directo con el bajista original Richard Sinclair. Ese buen momento queda fielmente reflejado tanto en el repertorio como en la ejecución, si bien para ser grabaciones de la BBC, la calidad de sonido no es tan buena como cabría esperar, aunque tampoco quiere decirse que sea mala. Simplemente hubiera sido de agradecer un sonido más cristalino dado el despliegue sonoro realizado.

 

Los tres primeros temas datan de 1970 y pertenecen al álbum If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You, de ese mismo año. Las interpretaciones tanto de ‘Hello, Hello’ como de ‘As I Feel Die’ son estupendas y superan con creces las versiones de estudio. Lo más preciado son sin duda las interpretaciones de las dos canciones de In The Land Of Grey And Pink. ‘Love To Love You’ es un jovial pop sin mayor alcance, pero la canción de que daba título al mejor disco de Caravan es toda una joya y aquí sigue siéndolo. Se les perdona que se salten el primer solo de piano porque el de teclado es grandioso, así como que se le escape un poco la risa a quien hace esos efectos raros con la voz.

 

De 1973 se ofrecen dos energéticas interpretaciones del álbum de entonces For Girls Who Grow Plump In the Night, la de ‘Memory Lain Hugh’ y ‘A Hunting We Shall Go/Backwards’, ambas muy recomendables porque tampoco se tenía constancia de cómo sonaban en ese año, aunque Richad Sinclair ya había abandonado el grupo por aquel entonces. Y de una actuación de 1974 son las cuatro últimas canciones, entre las que destaca sobre todo la gran ejecución de la extensa ‘Love In Your Eye’. Por otro lado, cabe recordar que ‘Mirror For The Day’ y ‘Virgin On The Ridiculous’ nunca fueron editadas en ningún disco de estudio y ya las conocíamos del álbum en directo Caravan & The New Symphonia. Ambas suenan discretas comparadas con el resto del repertorio, aunque lo más flojo es sin duda ‘Mirror For The Day’, una píldora pop sencilla y poco inspirada que presagiaba entonces lo que iba a ser su descenso hacia la mediocridad más absoluta.

 

Estamos pues ante un disco en directo imprescindible para cualquier seguidor del grupo porque demuestran por qué fueron un grupo destacado y reseñable dentro del movimiento progresivo del rock. En la primera mitad del álbum, suenan más auténticos que nunca al contar en sus filas con el bajista y cantante Richard Sinclair, y el entusiasmo se palpa en las interpretaciones.

ETHER WAY

Año de publicación: 1998

Puntuación:

1) The Show Of Our Lives; 2) Stuck In A Hole; 3) The Dabsong Conshirto;

4) All The Way; 5) A Very Smelly Grubby Little Oik/Bobbing Wide/Come on Back/Grubby Oik; 6) Behind You; 7) The Last Unicorn; 8) Nightmare; 9) Better By Far.

El complemento de Songs For Oblivion Fishermen es este nuevo recopilatorio de grabaciones de la BBC que recoge el período entre 1975 y 1977. Por desgracia, el complemento es solamente cronológico, puesto que a nivel cualitativo esta recopilación está en consonancia con el bajón creativo y la dirección más pop tomada en esos años previos al primer silencio musical. En cualquier caso, no está tan mal como se podría prever porque en directo los músicos demuestran su destreza y por ello dejan una mejor sensación que en lo plasmado en el estudio.

 

Las tres primeras canciones datan de 1975 y pertenecen a Cunning Stunts, del cual seleccionan dos piezas de pop poco vistosas (‘Stuck In A Hole’ un poco más) y para compensar tan gran cambio estilístico, interpretan también la suite sinfónica ‘The Dabsong Conshirto’, la cual ya conocíamos del también álbum en directo BBC Radio 1 Live Concert.

 

A partir de aquí, como ya sabemos, empieza lo peor, aunque al menos parece que tuvieron buen ojo para elegir el material a interpretar. De la época del Blind Dog At St. Dunstans, primera señal de decadencia de Caravan, eligen por un lado una de las canciones más gentiles y agradables, ‘All The Way’. Y luego realizan la novedad en directo de juntar en una especie de medley ‘A Very Smelly Grubby Little Oik’ con las canciones que le seguían, de tal manera que forman en conjunto una extensa suite pop que tampoco consigue llamar la atención especialmente de esa manera, puesto que el estribillo de ‘Come On Back’ sigue siendo igual de flojo.

 

Las tres últimas canciones datan de 1977 y pertenecen por ello a Better By Far, donde al menos tienen el detalle de incluir una de las pocas que valía la pena rescatar, ‘Nightmare’, donde al final Hastings nos regala un buen solo de guitarra para levantar el ánimo. También puede señalarse que el despliegue instrumental de ‘The Last Unicorn’, sobre todo en la segunda mitad, suena más interesante en directo. Lo que no se entiende es que incluyeran la peor canción de aquel álbum, ‘Behind You’, repleta de horrorosos sintetizadores que lastraban lo que podía haber sido una aceptable canción pop.

 

En resumidas cuentas, nadie necesita hacerse con este álbum porque no contiene nada importante o que nos haga descubrir algo que no sabíamos con anterioridad. Abarca una época de Caravan que más vale olvidar en gran parte.

BACK ON THE TRACKS

Año de publicación: 1998

Puntuación:

CD I: 1) Memory Lain, Hugh; 2) Headloss; 3) It's A Sad, Sad, Affair;

4) The Dog, The Dog, He's At It Again; 5) Cold As Ice; 6) Somewhere In Your Heart;

7) Traveling Ways; 8) I Know Why You're Laughing; 9) Liar.

 

CD II: 1) Nine Feet Underground; 2) Behind You; 3) It's Not Real; 4) For Richard;

5) Golf Girl; 6) If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You.

Subtitulado como Live On The Continent, este nuevo disco en directo –otro más en estos años y doble, además de que no será el último– se corresponde con un concierto celebrado en Utrecht (Holanda) en 1997. Se supone que estamos ante la actuación íntegra de Caravan, a diferencia de lo que sería el siguiente disco en directo Canterbury Comes To London (Live From The Astoria), por lo que podría también tomarse este álbum como una extensión de aquél. Como un concierto completo de Caravan no se antoja algo necesario para entender su música y además Canterbury Comes To London presenta un mejor sonido y está más concentrado lo más positivo de la banda en estos años, haremos excepcionalmente un intercambio de prioridades y de esta manera emplazamos al seguidor/oyente a que se dirija preferentemente y en primer lugar al citado álbum, el siguiente cronológicamente y que se analiza a continuación.

 

Comentaremos pues las novedades respecto del siguiente álbum, que tampoco son muchas, si acaso que ‘Memory Lain, Hugh’ suena aquí más floja, entre los temas que se repiten. En principio no se entiende que quisieran recuperar alguna canción del álbum Better By Far por su  mediocridad, pero hay que reconocer que ‘Behind You’ sale mejorada porque los horribles sintetizadores del original dan paso aquí a un teclado más comedido. Una de las canciones pop típicas en directo era ‘The Dog, The Dog, He's At It Again’, aquí adornada con el violoncelo pero con un pasaje intermedio de teclado que parece recordar el hair-metal de los años ochenta.

 

Del último disco de estudio recomendable de la banda, The Battle Of Hastings, encontramos una buena interpretación de la canción que lo abría, ‘It's A Sad, Sad, Affair’, así como otra de ‘It's Not Real’, igual de discreta que la original. Y para cerrar el concierto podrían haber elegido algo mejor que ‘If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You’, pues da a entender que era una de las favoritas del público, algo poco comprensible si pensamos en grandísimas canciones que no hemos vuelto a escuchar como ‘Waterloo Lily’ o ‘Winter Wine’.

 

Así pues, antes que escuchar este disco doble, mejor adquirir el siguiente, que no es doble y que contiene una mejor selección aunque también lejos de ser perfecta. Señalar por último que la artística contraportada (nada que ver con la portada cutre) es un guiño a Cunning Stunts, pues se ve caminando por la playa un hombre con el mismo traje que se veía en aquel álbum.

CANTERBURY COMES TO LONDON (LIVE FROM THE ASTORIA)

Año de publicación: 1999

Puntuación:

1) Memory Lain; 2) Headloss; 3) Nine Feet Underground;

4) The Dog, the Dog, He's at It Again; 5) Cold As Ice; 6) Somewhere in Your Heart;

7) I Know Why You're Laughing; 8) Liar; 9) For Richard; 10) Golf Girl.

Grabado en 1997 en el Astoria de Londres, este disco supone la segunda grabación en directo seguida de los Caravan contemporáneos. A esas alturas, en la banda son ya unos profesionales con amplio recorrido a sus espaldas y afortunadamente tienen el detalle de demostrar su dominio instrumental en unas interpretaciones a la vieja usanza sin emplear medios tecnológicos modernos, que es lo que nos temíamos tras la publicación de aquella pesadilla llamada All Over You en 1997, el mismo año de este concierto. Probablemente no esté el concierto completo, puesto que los grupos de rock progresivo siempre fueron proclives a introducir temas extensos que permitían alargar los conciertos más allá de los noventa minutos.

 

Y no se dedican simplemente a rescatar los éxitos de siempre, sino que incluyen hasta cuatro temas de su obra original más reciente, pero la buena noticia es ¡que tocan las mejora canciones de The Battle Of Hastings! Así pues, podemos disfrutar nuevamente de sensacionales temas como ‘I Know Why You're Laughing’ y ‘Liar’, este último con una presentación donde Hastings revela la naturaleza autobiográfica de su letra, por una estafa que sufrió por parte de un promotor musical que no le pagó nada tras unos conciertos.

 

Además de las canciones del que era su último disco de estudio propiamente dicho, como novedades respecto al habitual repertorio del grupo en directo podemos escuchar ‘The Dog, the Dog, He's at It Again’, donde se recuperan los magníficos y fieros pasajes instrumentales que poseía el original. Y de In The Land Of Grey And Pink, disco apenas reflejado en los directos publicados, tenemos la suerte de contar con la extensa suite ‘Nine Feet Underground’, interpretada más o menos al pie de la letra y donde los pasajes improvisados tampoco hacen olvidar la versión de estudio, pero en cualquier caso es toda una delicia de volver a escuchar. Eso sí, en la última sección cantada queda claro que Hastings no puede competir con la angelical voz que poseía Richard Sinclair en el original. ‘Golf Girl’ sí que presenta una extensa introducción como novedad que poco tiene que ver con la canción original, además de ser bastante discreta, aunque sí entronca bien con la manera de interpretar esta canción, pues le imprimen un ritmo algo más rápido, menos pausado.

 

Lo más curioso que puede venir a la cabeza tras escuchar estos conciertos contemporáneos de Caravan es comprobar cómo obvian completamente sus primeros discos de los ochenta, sobre todo cuando The Album sí que mantenía el tipo como disco recomendable. Pero bueno, en esta ocasión no nos vamos a quejar del repertorio seleccionado.

ALL OVER YOU... TOO

Año de publicación: 2000

Puntuación:

1) Hoedown; 2) A Very Smelly Grubby Little Oik; 3) Bobbing Wide;

4) The Dog, The Dog, He's At It Again; 5) Stuck In A Hole; 6) Ride; 7) Nightmare;

8) C'thlu Thlu; 9) Bobbing Wide (Reprise).

La mala idea de regrabar sus propias canciones volvió a retomarse, pero aquí recuperando principalmente los temas a partir del disco For Girls Who Grow Plump In The Night. Lo único positivo a priori es que, al representar la etapa decadente de Caravan, el margen de mejora es bastante amplio visto el flojo resultado de algunos de esos discos. Pero como demuestran cierto gusto en la selección de los temas, algo bueno o no según se mire, poca mejora cabe realizar. De todas maneras, no vale la pena tampoco volver a escuchar las versiones antiguas para compararlas con las nuevas, no hay nada que justifique la creación de este álbum y las diferencias que puedan haber no son relevantes.

 

Quizá lo único que resulta novedoso es la final ‘Bobbing Wide (Reprise)’,  la cual incide en una percusión programada y artificial (como único eco del mayor error de All Over You) para desarrollar un insulso instrumental que guarda más relación con la nueva versión de ‘Bobbing Wide’ aquí incluida que con la original. De hecho, en ‘Bobbing Wide’ se limitan a añadir un acompañamiento rítmico prominente y a eliminar la flauta a cambio, respecto a lo que ya habíamos escuchado en el álbum Blind Dog At St. Dunstans. Puestos a recomendar, ya podrían haber complementado ambas opciones. De este mismo disco vuelven a grabar también ‘A Very Smelly Grubby Little Oik’, que ya era originalmente destacable por su buen riff de guitarra y su buena melodía vocal, por lo que aquí no se entiende el sentido de la regrabación, prácticamente equivalente y que vuelve a enlazarse con ‘Bobbing Wide’ como en el disco original. Tampoco se justifica la versión de ‘The Dog, The Dog, He's At It Again’, donde se sustituye el incisivo solo de teclado original por un solo de guitarra más convencional. Y ‘Stuck In A Hole’ sigue siendo tan floja como la original por el mismo motivo, el horrible solo central. Y así podríamos seguir...

 

Como sorpresa, se recupera una canción del disco homónimo de debut, ‘Ride’, que dobla su duración inicial a través de una adaptación en clave de rock más duro y con un extenso pasaje instrumental donde la guitarra cobra protagonismo, aunque el conjunto suena realmente estéril. Tan estéril como el conjunto de este álbum, totalmente innecesario y de una mediocridad pasmosa.

GREEN BOTTLES FOR MARJORIE: THE LOST BBC SESSIONS

Año de publicación: 2002

Puntuación:

1) Green Bottles For Marjorie; 2) Place Of My Own; 3) Ride;

4) Feeling, Reeling & Squealing; 5) In The Land Of Grey And Pink;

6) Nine Feet Underground; 7) Feeling, Reeling & Squealing; 8) Love In Your Eye.

Mediante tan ampuloso título se recogen una serie de antiguas grabaciones para la BBC de sesiones diferentes a las que habíamos podido disfrutar en Songs For Oblivion Fishermen. Nada menos que de sus inicios, en 1968 y por primera vez, podemos disfrutar de cuatro grabaciones (las cuatro primeras canciones), realizadas en la nochevieja de ese año. Las que ya estaban incluidas en su disco de debut (‘Place Of My Own’ y ‘Ride’) suenan igual que en las versiones de estudio, aunque es emocionante poder escucharlas. Ambas serían incluidas nuevamente pero con un mejor sonido en otro recopilatorio de grabaciones en la BBC titulado The Show Of Our Lives, publicado en 2007.

 

‘Green bottles for Marjorie’ es simplemente el nombre correspondiente a una versión primeriza de ‘If I Could Do It All Over Again I'd Do It All Over You’, mucho tiempo antes de que se publicara su versión definitiva en lo que sería el segundo disco de la banda de igual título. Una curiosidad sin más. Lo que más sorprende es que interpreten no una, sino dos veces un tema de The Soft Machine llamado ‘Feelin',Reelin',Squealin'’ (de su single de debut, justo antes de grabar su primer e imprescindible LP), donde parece que escuchemos cantar al mismísimo Robert Wyatt en la grabación de 1968, si es que realmente no es él y es que realmente no se trata de los propios Soft Machine por algún error. La versión de 1971 es mucho más extensa y por ello más difusa al divagar demasiado en los pasajes instrumentales, menos interesante por tanto.

 

Del año 1971, el de In The Land Of Grey And Pink, tenemos lo mejor de este disco, como no podía ser de otra manera. Aunque la calidad de sonido no sea precisamente la mejor, poder escuchar interpretaciones contemporáneas de ‘Nine Feet Underground’ y de ‘In The Land Of Grey And Pink’ merecen la pena, con todos los miembros originales en su juventud dando lo mejor de sí, donde destaca el impresionante trabajo al teclado de David Sinclair y la delicada voz de su primo Richard, quien en la sección cantada final de ‘Nine Feet Underground’ lo borda. De ‘In The Land Of Grey And Pink’ sorprende la interpretación con un ritmo algo más rápido de lo habitual, sobre todo en la introducción, aunque está mejor la que podíamos disfrutar en Songs For Oblivion Fishermen.

 

Por último, ya de 1972 encontramos una impresionante grabación de la suite ‘Love In Your Eye’, con buena calidad de sonido y en todo su esplendor puesto que pertenecía al álbum Waterloo Lily de ese mismo año. Una manera de cerrar de manera ejemplar otro magnífico disco de grabaciones de la BBC que demuestra nuevamente por qué Caravan fueron uno de los grupos más interesantes y atractivos de la pléyade de Canterbury.

LIVE AT THE FAIRFIELD HALLS, 1974

Año de publicación: 2002

Puntuación:

1) Memory Lain, Hugh/Headloss; 2) Virgin On The Ridiculous;

3) Be Alright/Chance Of A Lifetime; 4) The Love In Your Eye;

5) L'Auberge Du Sanglier/A Hunting We Shall Go/Pengola/Backwards/A Hunting We Shall Go (Reprise); 6) The Dog, The Dog, He's At It Again; 7) For Richard; 8) Hoedown.

Para cualquier conocedor de la obra de Caravan, viendo el año en que se celebró este concierto ya puede hacerse una idea mental del repertorio que va a encontrar aquí. 1974 es el año en que publicaron Caravan & The New Symphonia y por tanto comprobamos cómo el repertorio es prácticamente idéntico. Así que, ¿qué puede haber de interesante en escuchar nuevas interpretaciones pero sin la orquesta? Efectivamente, en la misma pregunta ya viene implícita la respuesta. Poder escuchar las piezas sinfónicas y progresivas de Caravan sin acompañamiento orquestal representa todo un reto y ya habíamos comprobado en otros álbumes en directo que la banda sabía desenvolverse con profesionalidad y maestría por sí misma. De hecho, a diferencia de otros discos en directo, aquí parece aflorar una energía especial, como si el espíritu del punk les hubiera imbuido a ellos previamente para realizar una actuación electrizante, lo cual permite disfrutar especialmente piezas extensas como ‘The Love In Your Eye’ o especialmente una fenomenal interpretación de ‘L'Auberge Du Sanglier’.

 

No vale la pena extenderse mucho más en señalar matices o detalles que puedan diferenciar unas actuaciones de otras. La única curiosidad añadida pudiera ser que se trata de la primera aparición del bajista Wedgwood en directo con la banda, algo que en la práctica tampoco reviste nada de especial en cuanto al sonido. En definitiva, este álbum es todo un acierto para cualquier conocedor o seguidor de la obra de la banda, una nueva demostración de su gran despliegue musical en directo. Y, como ocurre en todos los álbumes en directo de esa época, se echa en falta algún tema de In The Land Of Grey And Pink.

THE UNAUTHORIZED BREAKFAST ITEM

Año de publicación: 2003

Puntuación:

CD I: 1) Smoking Gun (Right For Me); 2) Revenge; 3) The Unauthorized Breakfast Item; 4) Tell Me Why; 5) It’s Getting A Whole Lot Better; 6) Head Above the Clouds;

7) Straight Through The Heart; 8) Wild West Street; 9) Nowhere To Hide;

10) Linders Field.

 

CD II: 1) Smoking Gun (Right For Me) (live); 2) The Unauthorized Breakfast Item (live); 3) Tell Me Why (live); 4) Revenge (live); 5) For Richard (live).

Por fin, ocho años después y tras innumerables discos en directo y recopilaciones variadas, podíamos volver a disfrutar de un álbum con nuevo material de Hastings y compañía. Tras la agradable sorpresa de The Battle Of Hastings, podía esperarse un buen resultado aquí tras el amplio lapso de tiempo que habían tenido por medio y los conciertos realizados que les había servido para mejorar si cabe la solvencia y cohesión de la banda. Por desgracia, el resultado no es bueno y adolece de mayor inspiración para haber ofrecido un mejor catálogo de melodías, que es lo esencial en el sonido de Caravan. Ni siquiera la incorporación de un segundo guitarrista consigue mejorar nada. Que Hastings pueda descargarse de la responsabilidad de incluir solos en las canciones no ayuda a mejorar otros aspectos ni a que la escritura sea más concisa. Excepto una, todas las canciones superan los cuatro minutos de duración, pero es un tiempo artificioso puesto que se consigue alargando algunos temas sin justificación y a veces con aburridas codas instrumentales, como en ‘Tell Me Why’.

 

La más larga llega casi a los nueve minutos (‘It’s Getting A Whole Lot Better’), pagando el precio de endosarnos un estilo jazz-rock calmado que poco tiene que ver con la energía que desplegaba la banda habitualmente. Y es que lo que encontramos en general son canciones de melodía poco inspirada, como por ejemplo la que da título al álbum, que aunque posea un ritmo dinámico lo que logra principalmente es aburrir. A lo sumo que llegan aquí estos señores es a sonar agradables y con algún ramalazo instrumental que recuerde la técnica que poseían, como en ‘Head Above The Clouds’ o en ‘Smoking Gun (Right For Me)’. En ese sentido, podría destacarse adicionalmente el trabajo de guitarra en ‘Straight Through The Heart’, aunque el resto del tema es demasiado convencional.

 

También encontramos instrumentales que parecen denotar la falta de originalidad para haberlos engarzado en otras composiciones y que sueltos dejan la sensación de que les falta algo, como ‘Linders Field’. De hecho, ‘Wild West Street’ es un instrumental tan soso que incluso podría pasar por una demo inacabada.

 

El teclista original, David Sinclair, aparece como invitado en su propia composición ‘Nowhere To Hide’, ya que había sido sustituido nuevamente por el mismo que lo hiciera en su momento, Schelhaas. El tema no está mal, comparado con lo que hay por aquí, pero suena tan vulgar en su estructura y sus estériles solos que más bien nos deja desangelados por comprobar cómo finalmente los miembros de Caravan han envejecido.

 

El segundo disco comprende grabaciones en directo que lo único que confirman es la baja calidad compositiva, por lo que las canciones no suenan mejor ni consiguen mejorar la impresión. Peor todavía lo ponen cuando ‘The Unauthorized Breakfast Item’ es alargada mediante un mediocre solo de guitarra que aburre hasta a las ovejas. Una lástima, porque ni siquiera recuperando ‘For Richard’ consiguen hacernos recordar la gran banda que habían sido. Por suerte, no encontramos nada ofensivo en este álbum, pero el ambiente general es de decadencia musical, lo que unido a la edad de los miembros de la banda parecía indicar un final ineludible, aunque años después resultaría no ser así.

THE SHOW OF OUR LIVES

Año de publicación: 2007

Puntuación:

CD I: 1) Place Of My Own; 2) Ride;

3) If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You; 4) Hello, Hello; 5) As I Feel I Die; 6) Love To Love You; 7) Love Song Without Flute; 8) In The Land Of Grey And Pink;

9) Nine Feet Underground ; 10) Feelin' Reelin' Squealin'; 11) A Huntin' We Shall Go; 12) Waffle Part One: Be Alright/Chance Of A Lifetime.

 

CD II: 1) Memory Lain, Hugh; 2) Headloss...

Parecía increíble que se volviera a publicar otro disco de grabaciones en la BBC de Caravan, y además doble. De todas maneras, aproximadamente la mitad de los temas ya habían sido incluidos en los discos anteriores del mismo estilo, así que se puede tomar como una especie de recopilación en la que se han añadido suficientes temas no publicados con anterioridad y mejorando la calidad de sonido de los ya conocidos. Por tanto, vuelve a ser otra buena adquisición.

 

En el primer volumen, encontramos en primer lugar dos canciones que ya conocíamos del Green Bottles For Marjorie, pero con sonido mejorado. Justo a continuación llegan las primeras  novedades, tres canciones pertenecientes a una actuación en el Top of the Pops (el programa de actualidad musical en el panorama popular) de 1970, donde no hay ninguna sorpresa en la selección. Lo mejor llega en dos temas de una grabación de 1971 para el programa de John Peel, pues una de ellas es la fascinante ‘Nine Feet Underground’, ejecutada en toda su gloria y maravillando al oyente en sus diferentes secciones. También encontramos otra nueva versión de ‘Feelin' Reelin' Squealin'’ de los Soft Machine, tema al que parecían haberle cogido cariño por la formación en común (The Wilde Flowers) de la que salieron ambos grupos.

 

De agosto de 1973 encontramos cuatro temas, los dos últimos del primer volumen más los dos primeros del segundo. Lo más destacado es la excepcional interpretación de ‘Be Alright/Chance Of A Lifetime’, donde brilla la viola de quien era entonces la nueva adquisición de Caravan, Geoff Richardson. Hastings también aprovecha para meter algunos guitarrazos que enfilan positivamente el aguerrido ritmo de la primera parte, ‘Be Alright’ (titulada en For Girls Who Grow Plump In The Night como ‘Be All Right’). También cabe destacar cómo ‘Headloss’ deja mejor impresión que en anteriores ocasiones al tener mayor prominencia la guitarra y por un gran trabajo en la batería de Coughlan. Por lo demás, el segundo volumen no contiene nada nuevo pues, aparte de lo ya comentado, recoge actuaciones ya incluidas en discos como Ether Way, Songs For Oblivion Fishermen e incluso del BBC Radio 1 Live In Concert.

 

Realmente esto es más de lo mismo, pero por poder escuchar por ejemplo otra brillante interpretación de ‘Nine Feet Underground’ bien vale la pena poseer el álbum. El repertorio ya lo conocemos de sobra, pero siempre es un placer escuchar a un grupo que en directo ofrecía lo mejor de sí y en momentos inspirados conseguía transmitir todavía más.

1) All This Could Be Yours; 2) I'm On My Way; 3) Fingers in The Till;

4) This Is What We Are; 5) Dead Man Walking; 6) Farewell, My Old Friend;

7) Pain In The Arse; 8) Trust Me I'm a Doctor; 9) I'll Be There for You;

10) The Paradise Filter.

Puntuación:

Año de publicación: 2013

PARADISE FILTER

Cuando ya nadie podía esperar nada nuevo de estos señores mayores, transcurridos diez años desde que saliera a la luz su último disco de estudio con grabaciones nuevas, volvieron a publicar uno nuevo que, tras el batacazo de The Unauthorized Breakfast Item, volvía a colocar a Caravan en una posición más acorde a todo lo bueno que habían grabado durante su carrera. Aunque su trayectoria presenta bastantes altibajos, algo casi inevitable para un grupo tan longevo, lo cierto es que el talento siempre se mantuvo ahí aunque con los años se prodigara menos. Lo que no perdona es la edad, y por ello Hastings tiene la voz más grave, aunque todavía puede cantar y entonar sin ningún problema.

 

El inicio con ‘All This Could Be Yours’ y ‘I'm On My Way’ ya hace presagiar que nos encontraremos ante un disco enfocado hacia la vertiente más pop de la banda. Agradables y con buenas transiciones entre estrofas y estribillos, ¿qué más se les puede exigir a estas alturas?. Destaca sobre todo el teclado en ambas, además de un gran solo de guitarra en ‘I’m On My Way’. La guitarra no es tampoco un instrumento predominante, Hastings fue siempre un tipo discreto en ese sentido, pero de vez en cuando nos regala buenos momentos, aquí nuevamente en la coda de la melódica y de irónico título ‘Trust Me I'm a Doctor’. Precisamente la introducción de codas instrumentales es una característica recurrente a varios de los temas, siempre con buen criterio y con perfectas ejecuciones, tal como podemos disfrutar también en ‘Dead Man Walking’. Por otro lado, aunque en principio no llame mucho la atención, ‘This Is What We Are’ posee un memorable estribillo que hace recordar las mejores épocas de la banda.

 

Era inevitable también que colaran alguna floja balada (‘Fingers in The Till’), pero son errores perdonables. Otras canciones más discretas y pasables como ‘Farewell, My Old Friend’ o ‘Pain In The Arse’ están al menos interpretadas con gusto y pueden escucharse con agrado. Quizá el único momento en que denotan la edad en la que estaban (sobre 65 años) es ‘I'll Be There for You’, canción más propia de un grupo de música ligera para la tercera edad que de un grupo de rock, donde el estribillo (que básicamente es el título de la canción) es repetido tantas veces que se vuelve insoportable.

 

Acabar con ‘The Paradise Filter’ quizá sea la mejor opción para transmitir lo que puede ser un apacible final a la carrera del grupo, pues es tranquila pero ofrece un pasaje instrumental intermedio de emotiva intensidad. A fecha de enero de 2017 todavía no hay noticias de que vuelva a haber un nuevo disco de estudio, pero ciertamente este Paradise Filter es una manera honorable de finalizar una carrera musical, respecto a lo que se refiere a la creatividad, puesto que la banda sigue dando conciertos con relativa frecuencia para regocijo de sus seguidores.

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