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FAMILY

MUSIC IN A DOLL'S HOUSE

Año de publicación: 1968 

Puntuación:

1) The Chase; 2) Mellowing Grey; 3) Never Like This; 4) Me My Friend;

5) Variation On A Theme Of Hey Mr. Policeman; 6) Winter; 7) Old Songs New Songs;

8) Variation On A Theme Of The Breeze; 9) Hey Mr. Policeman;

10) See Through Windows; 11) Variation On A Theme Of Me My Friend;

12) Peace Of Mind; 13) Voyage; 14) The Breeze; 15) 3 x Time.

La segunda mitad de la década de los sesenta fue muy propicia para que grupos musicales que arriesgaban con propuestas originales y alejadas de las fórmulas convencionales tuvieran una oportunidad para grabar un LP y darse a conocer. Family era un quinteto inglés donde incluso tenían cabida el saxofón y el violín, instrumentos poco empleados en el rock, que debutó con este disco en el que se fusionan infinidad de estilos a través de variadas composiciones que, por su brevedad en la mayoría de casos, dotan al álbum de una fluidez y versatilidad asombrosas. Los inicios de muchas de las canciones son sorprendentes, pues escucharemos, según la ocasión, alaridos, armónicas, piano, saxofón o sonidos de percusión reproducidos al revés. Cualquier efecto vale si sirve para crear algo diferente, y la cualidad principal de este álbum es su singularidad.

 

Unos gritos desquiciados inician ‘The Chase’, uno de los temas quizá más influenciados por The Beatles si nos fijamos en esos pasajes instrumentales en los que entremezclan instrumentos clásicos con instrumentos rock creando épicos momentos, además del truco final donde todo se acelera. Aunque para épico está el inicio de ‘Me My Friend’, más propio de una obertura operística, donde probablemente se haya utilizado el Mellotron, cortesía de Dave Mason de Traffic. No está mal tampoco esa alternancia vocal que da la sensación de que hubieran juntado partes de dos canciones diferentes.

 

Para hacer más entretenido el álbum, encontramos diferentes extractos instrumentales bajo el título de ‘Variation on…’, que son muy breves y aportan una cierta diversidad, además del detalle gracioso que cuando escuchamos las variaciones todavía no hemos escuchado la canción original de la que provienen. El piano se vuelve protagonista en ‘Winter’, donde en conjunto junto a la guitarra esquizoide, los coros etéreos y la que quizá sea la interpretación vocal más comedida de Chapman, conforman una mezcla irresistible que dispara los niveles de dopamina en el oyente. Cambiando de instrumento protagonista, el saxofón toma el relevo en ‘Hey Mr. Policeman’. Su inquietante letra psicopática encaja muy bien con el ritmo algo pausado de este tema, aunque el pasaje instrumental central queda demasiado desenfadado y choca un poco con el resto de composición. En cambio, ‘Mellowing Grey’ es una balada psicodélica bien adornada por los violoncelos y violines, evocadora y con cierta épica, ideal para calibrar si tienes aversión a la voz de Chapman o si por el contrario eres afortunado de poder disfrutar esta obra maestra (me refiero al disco en su conjunto) en plenitud de sentidos.

 

La que engancha desde su inicio es ‘See Through Windows’, gracias a su prominente percusión y también a su incisiva melodía principal, aunque precisamente su variedad melódica y un gran solo de guitarra le aportan un encanto especial. Más sonido épico encontramos en la fenomenal ‘Peace Of Mind’, repleta de diferentes secciones y cambios de ritmo que la convierten en toda una experiencia. Psicodelia total encontramos en ‘Voyage’, cantada casi a capela (con el único acompañamiento de un lisérgico violín) hasta que llega un poderoso estribillo (“Where do I look for proof?”). Luego le añaden sonidos caóticos y disonantes para que los seguidores de Stockhausen se interesen por el disco. Por otro lado, ‘Never Like This’ se inicia con una melodía algo infantil de armónica, pero es en realidad una pieza que transmite movimiento y donde nos permite respirar un poco cuando llega esa especie de etéreo estribillo donde cantan: “Been through this before, but never like this”. Es una composición del citado Mason, miembro entonces de Traffic y productor de este álbum.

 

‘Old Songs New Songs’ da la impresión de ser el inevitable tema de blues-rock que representa la composición normal que podemos encontrar en la mayoría de discos tan extraños como éste, como si los artistas quisieran decirnos “oye, que no estamos locos, es solo que nos gusta tocar cosas raras”. Pero cuando entran esos coros casi gregorianos volvemos a sonreír y más todavía en su animada coda donde se lucen tanto la guitarra como el violín y los saxofones. La canción final, ‘3 x Time’, sí que parece que va a ser por fin lo más normal que encontraremos aquí, un agradable paseo por el folk inglés, pero hacia la mitad llega una especie de marcha de banda de verbena (al estilo de lo que Pink Floyd insertaron en ‘Jugband Blues’) que nos vuelve a dejar desconcertados. Esta misma marcha sufrirá otro intermedio en sí misma, donde Family interpreta otro pasaje psicodélico calmado acompañado de pavorosos coros. El único tema discreto que encontraremos aquí es ‘The Breeze’, nueva balada psicodélica marcada por su ritmo de tic-tac y que ya no sorprende cuando se ha escuchado prácticamente todo el álbum.

 

En definitiva, una de esas obras maestras de culto de los sesenta que vale la pena descubrir. Eso sí, hay que abordarla con una mente abierta porque la cantidad de estilos entremezclados la pueden volver algo desconcertante, aunque las grandes melodías que podemos encontrar aseguran un rato bien agradable. Es también, de alguna manera, referente para lo que pronto se llamaría rock progresivo.

ENTERTAINMENT

Año de publicación: 1969 

Puntuación:

1) The Weaver's Answer; 2) Observation From A Hill; 3) Hung Up Down; 4) Summer '67; 5) How-Hi-The-Li; 6) Second Generation Woman; 7) From Past Archives; 8) Dim;

9) Processions; 10) Face In The Cloud; 11) Emotions.

Igual como me ocurriera en su momento con Genesis, el reencuentro con la música de Family me ha producido mayor satisfacción que en la primera vez. La sutileza del sonido y la cantidad de detalles que pueblan la música puede provocar que las primeras escuchas no sean todo lo placenteras que más adelante llegan a ser, ya que para llegar a esas sutilezas y detalles primero hay que asimilar lo existente en primer término. La formación sigue siendo la misma aunque el productor lo han cambiado para esta ocasión. El eclecticismo vuelve a ser evidente aunque el sonido es menos colorido, pues para 1969 todas las bandas se estaban desprendiendo en mayor o menor grado de todo vestigio de psicodelia que había impregnado la música en general en los dos años anteriores. Aun observando algo menos de variedad en el conjunto, lo cierto es que Entertainment mantiene todavía la esencia de Family.

 

‘The Weaver's Answer’ inicia el álbum en el mismo punto que Music In A Doll's House lo dejó. Aunque el violín de Grech nos puede dejar la sensación de que encontraremos un placentero tema al estilo de ‘Mellowing Grey’, lo cierto es que ‘The Weaver's Answer’ tiene un estilo más agresivo respecto a lo que podíamos escuchar en su debut, por lo que sumaría una faceta más a la amplia paleta sonora mostrada, incluido un intermedio instrumental entre el rock, la psicodelia y el jazz. No se acaban aquí las novedades, ya que puesto de moda el country-rock un año antes por The Byrds, Family prepara una nueva receta y en ‘Observation From A Hill’ hace una especie de fusión entre country, psicodelia y flower-power, donde lo mejor son los vientos de Grech y King. En ‘Dim’ encontraremos algo más de country psicodélico, pero con resultado más discreto. El tercer tema del disco no llega a la grandeza de los dos anteriores por culpa de Roger Chapman. Su voz puede llegar a poner de los nervios en un día malo, pero en ‘Hung Up Down’ parece expresamente destinada a soliviantar. Una lástima, porque instrumentalmente es una canción espléndida, pues se suceden buenas melodías de guitarra, cambios de ritmo y chispeantes pasajes donde los vientos (incluida una flauta) suenan evocadores.

 

Las mezclas de estilos que en el debut se fusionaban de manera natural, aquí no lo hacen tanto y, como ocurre en ‘From Past Archives’, se limitan a transitar de género en género. Este tema comienza como una balada psicodélica con armónica distorsionada (!), luego entra un breve piano que suena a honky-tonk y que da paso a una sección jazzística liderada por el saxofón y, por si no teníamos suficiente, luego llega un pasaje de rock orquestal. Deja buena sensación, pero se echa en falta la maestría demostrada en otras ocasiones. Aun así, hay espacio para estilos o sonidos poco habituales. La música mediterránea entra en escena en el instrumental ‘Summer '67’, fusionada con el rock para crear un efecto extraño. Pink Floyd ya había hecho una incursión similar aunque de propósito más relajante en ‘Set The Controls For The Heart Of The Sun’. La propuesta de Family es más rítmica y aporta diversidad al álbum. En cambio, ‘Face In The Cloud’ viene marcada por el empleo del sitar, el cual aporta aires más orientales todavía.

 

La hermosa ‘Processions’, de delicada melodía vocal interpretada por un comedido Chapman, está embellecida también por el piano del gran Nicky Hopkins (pianista de sesión que colaboró con grandes como The Kinks, The Who o John Lennon). Misterio es lo que transmite ‘How-Hi-The-Li’, donde Grech canta de una manera casi susurrante mientras de fondo se crea inquietud mediante el órgano y el saxofón. Está compuesta por el propio Grech, quien también es autor de la siguiente, ‘Second Generation Woman’, una de las canciones más normales de la banda al tratarse de un dinámico rock de corte clásico, como si hubiera escuchado ‘Born To Be Wild’ de Steppenwolf y hubiera querido hacer algo similar. No llega a la grandeza de aquélla, pero ‘Second Generation Woman’ resulta entretenida y marchosa. El tema final ‘Emotions’ es el más caótico de todos y no parece acabar de cuajar, a lo cual no ayuda un solo de teclado un tanto errático. Lo mejor es su parte final coral, que es una buena manera de finalizar el álbum.

 

En resumen, aunque la capacidad de impacto se reduce respecto al álbum de debut, Entertainment no solo hace honor a su título, sino que aporta algunas novedades que mantienen la esencia ecléctica de Family. Una lástima que uno de sus artífices, Grech, dejara a sus compañeros tras este disco.

A SONG FOR ME

Año de publicación: 1970 

Puntuación:

1) Drowned In Wine; 2) Some Poor Soul; 3) Love Is A Sleeper; 4) Stop For The Traffic - Through The Heart Of Me; 5) Wheels; 6) Song For Sinking Lovers; 7) Hey - Let It Rock; 8) The Cat And The Rat; 9) 93's Ok J; 10) A Song For Me;

[BONUS TRACKS:] 11) No Mule's Fool; 12) Good Friend Of Mine.

El bajista/violinista Rick Grech no pudo hacer oídos sordos a la posibilidad de participar en un supergrupo junto a Eric Clapton, Ginger Baker y Stevie Winwood, por lo que se marchó de la banda. También hubieron de echar al saxofonista King por su adicción a las drogas, por lo que dos nuevos miembros entraron, siendo el más destacado Poli Palmer, quien aportaría sus conocimientos en piano, flauta y xilófono para mantener algo de colorido musical. El mejor ejemplo de su notable aportación está en el pasaje intermedio instrumental de ‘Love Is A Sleeper’, situado entre la psicodelia y las fusiones de Frank Zappa.

 

Estamos ante uno de los discos con más temas potentes de la carrera de la banda, aunque tampoco debemos pensar en el rock duro sino en secciones rítmicas prominentes y un Chapman que pone su voz todavía más al límite, como si le importara poco reventarse alguna cuerda vocal. ‘Drowned In Wine’ comienza engañosamente con una calmada guitarra acústica, pero luego se transforma en una enérgica pieza rockera que fluctúa entre un lado acústico y otro eléctrico. Más colorida resulta ‘Love Is A Sleeper’, puesto que dentro de su velocidad y potencia sonora hay cabida para un etéreo piano e incluso el órgano, de tal manera que el acompañamiento instrumental es otra de esas rarezas que adoramos en Family. En cambio, ‘Stop For The Traffic - Through The Heart Of Me’ es como si le hubieran dado una pieza de jovial country a un grupo de rock duro para ver lo que sale, y el resultado no está nada mal.

 

Las baladas se van desprendiendo paulatinamente de los detalles instrumentales que las diferenciaban de cualquier otra banda de rock, aunque todavía hay margen para la esperanza pues por ejemplo en el ecuador de ‘Some Poor Soul’ entra una flauta que le aporta un pequeño y necesario toque diferente. Esa estandarización del sonido también afecta a otros temas que no aprovechan así su posible potencial y que, en el caso de ‘Song For Sinking Lovers’, queda como un folk-rock algo ordinario. Al menos el instrumental ‘93's Ok J’ demuestra que todavía quedaban ganas de experimentar con el sonido. El título de ‘Hey - Let It Rock’ es engañoso porque se trata de una breve pieza de corte jazz que enlaza directamente con la siguiente ‘The Cat And The Rat’, una especie de movido rockabilly que solo sirve para rellenar hueco.

 

Una de las composiciones más elaboradas, y por tanto la mejor, es la inclasificable ‘Wheels’. Comienza de manera ominosa, inquietante, hasta que el tono va subiendo mientras el tema avanza y nos envuelve, creando una atmósfera de incertidumbre donde caben flautas, chillidos y amenazantes guitarras acústicas. Es toda una experiencia extraña en sí mismo, aunque la forma de cantar de Chapman puede hacer que se convierta en pesadilla para algun@s. La controversia real llega con el tema que da título al álbum, emplazado al final de lo que era el LP original. Aunque el comienzo y las secciones principales de ‘A Song For Me’ contienen la energía característica de lo que sería un blues-rock de Family, la excesiva duración de casi diez minutos nos obliga a tragarnos unos cuatro minutos de coda instrumental donde el violín divaga sin rumbo y el resto de instrumentos acaba empachando.

 

En los bonus tracks se incluyen ambas caras del single publicado en ese momento. La cara A, ‘No Mule's Fool’, es una buena pieza de folk-rock en la que prueban a sonar agradables y cercanos y salen victoriosos. Su cara B es ‘Good Friend’, más discreta y en el estilo más característico y menos original que podía ofrecer la banda. Como dato curioso, este álbum alcanzó el máximo puesto logrado por Family en su país natal (en Estados Unidos parece que no los querían ni regalados): el cuarto puesto. El prestigio logrado tras sus dos primeros álbumes repercutió solo en las ventas del tercero, de calidad menor aunque siga siendo un disco recomendable.

ANYWAY

Año de publicación: 1970 

Puntuación:

1) Good News - Bad News; 2) Willow Tree; 3) Holding The Compass; 4) Strange Band; 5) Part Of The Load; 6) Anyway; 7) Normans; 8) Lives And Ladies.

A finales del mismo año en que se publicó (en enero) A Song For Me, llegó otro nuevo LP de Family, que no se permitían ningún descanso tras el relativo éxito de ventas que habían obtenido con el citado disco. Musicalmente se sigue perdiendo eclecticismo con cada nuevo álbum, pero se mantiene la misma formación anterior y la cohesión es evidente en el sonido. Lo más novedoso es que la primera mitad de los temas fueron grabados en directo en el Fairfields Hall de Londres, una demostración de la seguridad que tenían en sí mismos y también del buen sonido que tenían en el escenario. Pero son todo temas nuevos, así que

 

‘Good News - Bad News’ es otra de esas píldoras enérgicas con las que ya nos habían acostumbrado a iniciar los álbumes, donde destaca el extenso pasaje instrumental en el que se van alternando fenomenales solos de teclado y guitarra. Nueva dosis de energía llega en ‘Strange Band’, de mensaje autoparódico en el último verso de cada estrofa: “Strange looking band were we”. Eso sí, la voz de Chapman llega aquí a niveles que superarán el umbral de tolerancia de algun@s.

 

La diversidad estilística es menos original que en anteriores ocasiones, pero todavía sigue ahí. En ‘Willow Tree’ se realiza una curiosa mezcla entre unas estrofas de calmado estilo folk y unos estribillos de animado jazz. En cambio, ‘Holding The Compass’ es una especie de rock acústico al estilo de lo que, por esas fechas, estaban haciendo Led Zeppelin en su tercer álbum, tipo ‘Gallows Pole’.

 

La parte de estudio presenta los temas más discretos. En primer lugar, ‘Part Of The Load’ divaga demasiado y se queda como un tema de corte funky que no acaba de despegar. La canción que da título al álbum sufre del mismo problema y se desarrolla en forma acústica sin rumbo ni propósito definido. El instrumental ‘Normans’ es más animado aunque no posea un ritmo rápido y presenta una interesante amalgama donde cada instrumento está al mismo nivel que los demás, todos brillan al mismo tiempo o alternándose acertadamente. Para el final tenemos una grandiosa pieza épica titulada ‘Lives And Ladies’, de esas que podrían durar el doble y seguir agradando, no solo por tener un pegadizo estribillo sino sobre todo por la magistral estructura musical en la que los instrumentos van entrando y saliendo, transmitiendo diferentes estados de ánimo, y con una soberbia guitarra más sobria y seria de lo habitual pero donde Whitney realiza uno de sus mejores trabajos con la banda.

 

En definitiva, este disco puede decirse que es, cualitativamente hablando, algo inferior al anterior, pero puede mantenerse la misma puntuación porque sigue siendo un disco recomendable y con suficientes momentos memorables para asegurar una grata escucha. Por cierto, la portada es un detalle de un cuadro de Leonardo Da Vinci, referencia cultural de buen gusto para protagonizar una portada de álbum.

FEARLESS

Año de publicación: 1971 

Puntuación:

1) Between Blue And Me; 2) Sat'd'y Barfly; 3) Larf And Sing; 4) Spanish Tide;

5) Save Some For Thee; 6) Take Your Partners; 7) Children; 8) Crinkley Grin;

9) Blind; 10) Burning Bridges.

Nada menos que John Wetton entraría a formar parte de Family en este nuevo LP y tampoco por mucho tiempo, puesto que en un par de años acudiría a la llamada de Robert Fripp para la primera refundación de King Crimson. En cualquier caso, su entrada en la banda mejoraba todavía más lo presente y además Poli Palmer está más activo que nunca en la composición, pues por primera vez aparece como único autor en dos de los temas y en otros dos como coautor. Tantas noticias positivas no acaban de convertir a Fearless en un disco mejor que sus predecesores, pero sí que aseguran muchos momentos de gozo y agradará a quienes gusten del estilo imprevisible de este grupo.

 

Los Family más épicos inician el álbum mediante ‘Between Blue And Me’, que es introducido de manera calmada hasta que entra un relajante riff de guitarra acompañado de la sección rítmica, lo cual formaliza en cierta manera el tema porque a partir de ese momento ya entramos en terreno conocido y simplemente nos debemos dejar llevar por la fluencia del sonido. Es curioso que algunas composiciones de Family se comporten como un sistema automático de regulación (esto les hará más gracia a los ingenieros industriales, de telecomunicaciones o similares). Es decir, aparece un régimen inicial transitorio en el que el tema va fluctuando por diversos estilos, hasta que alcanza el régimen permanente y se estabiliza en otro estilo diferente y definitivo. Es lo que le ocurre también al mejor tema del álbum, que es ‘Spanish Tide’ (quien sabe si estuvieron en Galiza) y transcurre al principio por diversas fases: de un comienzo como balada psicodélica pasa a una especie de animado folk y luego ya entran los instrumentos eléctricos para transformarse definitivamente en un hipnótico funk-rock.

 

Siguiendo el símil con los sistemas automáticos, La canción que se queda divagando en un régimen transitorio sin acabar de regularse o centrarse en nada concreto es ‘Take Your Partners’. De hecho, hacia el final se escuchan sonidos agudos del teclado como si estuvieran intentando regularla manualmente. Pero no, se hace demasiado larga (más de seis minutos) y lo único interesante es el solo de guitarra que se escucha hacia la mitad. Es lo más discreto de este álbum junto a la imitación del estilo folk coral ligero de Crosby, Stills & Nash que es ‘Children’.

 

En ‘Sat'd'y Barfly’ el instrumento principal es el trombón, que junto al piano le da un aire de música de bar norteamericano de finales del siglo XIX, más si cabe cuando Chapman canta como si se hubiera tomado varias jarras de cerveza. Lo mejor de este tema son los segmentos instrumentales donde el trombón interpreta una memorable melodía que justifica toda la composición. Sigue habiendo lugar para los siempre efectivos temas de rock enérgico (‘Save Some For Thee’, ‘Blind’) y para temas inclasificables como ‘Burning Bridges’, muy inquietante en su ejecución y situada entre la psicodelia y el rock progresivo con ecos de King Crimson.

 

Las dos composiciones de Palmer son: la breve y funky, pero interesante, ‘Crinkley Grin’ (donde vuelve a recordarnos a Frank Zappa); y la extraña ‘Larf And Sing’, que con su estilo cambiante y el empleo de destacados coros parece extraída de una ópera-rock de Broadway, donde además canta Wetton como voz principal. No deja de ser una necesaria aportación para configurar la diversidad musical de otro disco recomendable de Family, para quienes valoren este factor.

BANDSTAND

Si tienes un grupo musical y en él entra alguien nuevo pero con talento, lo más lógico es que quieras aprovechar ese talento en beneficio de la banda y apartar cualquier atisbo de orgullo o abuso de poder. En Family, para el disco anterior había llegado alguien como John Wetton (que no es un genio pero sí poseía talento) y pensaron que era suficiente con que se dedicara a tocar el bajo y cantar un poco, algo que seguro no satisfizo al bueno de Wetton. El dúo Chapman/Whitney mantenía su casi exclusividad en el aspecto compositivo, pero iban perdiendo con los años su frescura y eclecticismo, progresivamente. Se les acusó de buscar un sonido más comercial, pero eso quizá no fuera premeditado y solo significara el resultado de acomodarse al aparcar el instinto experimental como fuerza motora.

 

Estas acusaciones de haberse vuelto comerciales podían ser comprensibles nada más colocar el disco en el lector y comenzar a escuchar el simplón riff de guitarra repetido hasta la saciedad de ‘Burlesque’. Y es que los Family que más valoramos por su capacidad de mezclar estilos variopintos dentro de una misma composición, obteniendo temas inclasificables, solo los encontraremos aquí en la final ‘Top Of The Hill’, que es además como un compendio de todo lo que podemos escuchar en este álbum, excepto el funk.

 

‘Coronation’ trae recuerdos de Genesis, o sea, de los grandes Genesis de esa época, pues está liderada por un variado teclado (tanto en el timbre como en la melodía) y la interpretación de Chapman es de corte teatral al estilo de Peter Gabriel, como interpretando los diferentes estados de ánimo del protagonista que se siente atrapado en su propia casa. Es la única composición donde Wetton participa como coautor y también de lo mejor del disco, un indicador de la influencia positiva que este trajo a la banda. En ‘Glove’ buscan una especie de balada épica equidistante entre el rock progresivo y el estilo de The Band, donde únicamente falla la parte vocal al no tener nada memorable que recordar. No ocurre así con la parte instrumental, donde Whitney realiza uno de los mejores trabajos de guitarra del álbum y solo por eso vale la pena escuchar este tema.

 

Aunque puede hacer pensar inmediatamente en el Bolero de Ravel, ‘Bolero Babe’ no tiene nada que ver con esa excepcional y socorrida pieza, pero es una curiosa mezcla de psicodelia y pop orquestal de propósito mantraico, repleta de detalles musicales. En cambio, ‘Dark Eyes’ es una breve canción acústica que no deja huella. Mejor sensación deja ‘My Friend The Sun’, también acústica pero con melodías más sutiles, donde además entra un acordeón hacia la mitad para darle un toque diferente y de cercanía al oyente.

 

Al principio, ‘Broken Nose’ parece que va a ser otra de esas piezas de rock más duro de Family, pero luego se transforma incomprensiblemente en una pieza de funky bailable al estilo de Sly & The Family Stone, pero sin la gracia de éstos. No es que suene mal, pero queda patente que el funky no encaja nada bien con Family. Reminiscencias de este estilo se dejan entrever también en ‘Ready To Go’, aunque en este caso más enfocado hacia un pop-rock animado que aporta vitalidad al álbum.

 

Aunque tenga la misma valoración que los discos anteriores, estamos ante el más flojo de Family hasta la fecha. Ya no encontramos ningún clásico pero tampoco nada que sea de mal gusto o que tenga un nivel más bajo de lo habitual. En general es un buen álbum, que en un día malo tendría una valoración inferior pero que presenta todavía suficiente variedad e imprevisibilidad como para tenerlo en cuenta e ir descubriendo detalles nuevos con cada escucha. Eso sí, con la salida de Wetton tras la grabación, ya no quedarían esperanzas de mejorar lo presente.

1) Burlesque; 2) Bolero Babe; 3) Coronation; 4) Dark Eyes; 5) Broken Nose;

6) My Friend The Sun; 7) Glove; 8) Ready To Go; 9) Top Of The Hill.

Puntuación:

Año de publicación: 1972 

Para este último LP de Family, el último movimiento que realizaron antes de disolverse no podría haber sido más extravagante para lo que ellos habían representado: grabar un álbum inspirado en la música norteamericana de raíces. Todas las composiciones vienen firmadas por el dúo Whitney/Chapman, con la única adición del nuevo bajista Cregan como coautor en ‘Check Out’, y el resultado es un desastre, tal como cabía esperar de un suicidio artístico/comercial como este.

 

El tema que inicia y da título al álbum es un intento fallido de hacer algo parecido a un musical sobre el country-western con pianos de honky-tonk, instrumentos de viento y efectos sonoros de disparos que dan una impresión general de parodia que no acaba de cuajar. Es evidente que todo esto solo podía tomarse como una parodia, pero es deber de los autores hacérselo evidente a los oyentes y sin que ello exima de la necesidad de hacerlo de una manera original y/o creativa. De poco sirve que quieran sonar agradables como en el instrumental ‘Banger’ si se olvida tan pronto acaba. Ecos de los Kinks más calmados de Muswell Hillbillies asoman en los trombones que introducen ‘Boots 'n' Roots’, por lo que es una lástima que no sea hasta transcurridos unos tres minutos que parece animarse un poco gracias a la guitarra acústica.

 

El góspel no lo habían probado nunca, pero en ‘Boom Bang’ queda patente que el experimento no fue fructífero, aunque sea empleado en la siempre especial manera de Family. Y es que solamente cuando suenan más a Family que a una banda intentando emular la música de otro país, es cuando salen al menos indemnes, porque tampoco consiguen superar la barrera de lo básicamente aceptable. Así, ‘Leroy’ es una mezcla irregular de lo que era la balada psicodélica (tipo ‘Mellowing Grey’) de Family con el country. Peor es cuando se lanzan a los ritmos latinos de ‘Sweet Desiree’, lo más lamentable de este álbum.

 

Hasta los intentos de hacer algún tema rock quedan desvirtuados por la prominencia de trompetas y piano, como ocurre en la floja ‘Suspicion’. De hecho, la guitarra de Whitney está como ausente en la mayor parte del álbum, y cuando aparece de manera algo más prominente como en la final ‘Check Out’, no deja de quedar enterrado bajo las trompetas y los excesivos coros. Lo mejor del álbum es cuando Whitney sale al rescate en la segunda mitad de ‘Buffet Tea For Two’ tras un entretenido solo de piano, obligándonos a lamentar la deriva  musical de este álbum que nada tiene que ver con la trayectoria de la banda. Pero es poca recompensa, ciertamente.

 

Bueno, en general este último álbum no hace honor al legado de Family, pues ni en su apuesta estilística ni en el nivel de las composiciones se atisba nada de la originalidad que siempre tuvieron en mayor o menor medida. Tras este grave tropiezo y la disolución de la banda, Chapman y Whitney seguirían juntos en nuevos proyectos pero ya sin relevancia alguna. La única noticia destacable que se tendrá será la aparición de un sudoroso Roger Chapman como cantante invitado en la cañera ‘Shadow On The Wall’ de Mike Oldfield.

1) It's Only A Movie; 2) Leroy; 3) Buffet Tea For Two; 4) Boom Bang;

5) Boots 'n' Roots; 6) Banger; 7) Sweet Desiree; 8) Suspicion; 9) Check Out.

Puntuación:

Año de publicación: 1973 

IT'S ONLY A MOVIE

2018

1) No Mule's Fool; 2) Good Friend Of Mine; 3) Today; 4) Song For Lots;

5) Strange Band; 6) In My Own Time; 7) Seasons; 8) Burlesque; 9) The Rockin' R's;

10) My Friend The Sun; 11) Glove; 12) Boom Bang; 13) Stop This Car;

14) Sweet Desire; 15) Drink To You.

Puntuación:

Año de publicación: 1992 

A'S & B'S

2018

Como su nombre indica, esta recopilación recoge los singles publicados por Family ordenados cronológicamente, aunque desde 1969. De todas maneras, los de 1968 fueron extraídos del álbum de debut, por lo que no nos estamos perdiendo nada. En el listado de canciones de arriba, se han tachado aquellas que ya formaban parte de los discos de estudio y también dos que aparecían como bonus tracks en A Song For Me, si bien la mayoría de las restantes también pueden encontrarse actualmente en las reediciones de los álbumes de la banda. Como creadores de singles, su éxito fue paralelo al de sus discos contemporáneos, es decir, que no vendieron mucho, aunque el single ‘In My Own Time’/‘Seasons’ sí que llegó a un meritorio cuarto puesto en el Reino Unido (en Estados Unidos parece ser que ni siquiera llegaron a comercializar ningún single suyo). La mayoría de estos temas siguen siendo inclasificables, excepto los de la deriva final que ya vimos.

 

‘Today’ es una atípica pieza calmada de tono mantraico donde la voz de un Chapman más cálido que nunca se acompaña en primer lugar de la guitarra de Whitney imitando el sitar, más algún sonido de gong circunstancial. En el último minuto y medio se añade algo más de percusión porque la canción llega a una especie de clímax que la dota de aires celestiales. Una pequeña joya, en definitiva. La mezcla de folk, rock y detalles artísticos de ‘Seasons’ no se queda muy lejos, un incatalogable tema que transcurre de manera agradable y con una creativa parte instrumental.

 

Por otro lado, ‘Strange Band’ ya la conocíamos por haber sido incluida en la mitad en directo del disco Anyway y las diferencias con su equivalente de estudio son mínimas. ‘In My Own Time’ se revela como el rock desquiciado con resquicios psicodélicos en el que la voz de Chapman puede volverse insufrible para quienes no estén acostumbrados a su peculiar timbre. En cambio, ‘Song For Lots’ es lo que podríamos denominar el típico tema de rock, aunque su parte instrumental lo eleva por encima de lo que hubiera hecho cualquier banda más vulgar.

 

En la reedición en CD de Bandstand puede encontrarse actualmente como tema añadido ‘The Rockin' R's’, pastiche country-rock que anticipaba el desastre de It's Only A Movie del año siguiente. Aquí, al menos, las partes más rockeras consiguen dar el pego, pero cuando llegan las partes más country se ve claramente que no encajan nada bien. Ojalá les hubiera servido de aviso. Tanto ‘Stop This Car’ como ‘Drink To You’ fueron caras B de dos canciones extraídas del citado último álbum de Family que no hubieran desentonado en él por lo vulgares, aunque al menos no resultan ofensivas como una buena parte de lo allí contenido.

 

En cualquier caso, Family es uno de esos grupos que no encajan para nada con el concepto de single. La habilidad como melodistas no era precisamente una de sus características y eso se deja sentir. De todas formas, no está de más echarle un vistazo a esta recopilación porque contiene varios temas al mismo buen nivel que demostraron durante casi toda su carrera.

FAMILY LIVE

Año de publicación: 2003 

Puntuación:

1) Good News - Bad News; 2) Spanish Tide; 3) Part Of The Load; 4) Drowned In Wine;

5) Holding The Compass; 6) Between Blue And Me; 7) Children; 8) In My Own Time; 9) Take Your Partners; 10) The Weaver's Answer.

La única información que podemos leer de este disco es que fue la grabación de un concierto de noviembre de 1971 en el Rainbow Theatre de Londres. Esto quiere decir que estamos en la época de John Wetton en la banda, por lo que escuchar cómo sonaban Family en directo con él ya le aporta un interés adicional al disco. Tampoco es que vayamos a escuchar algo demasiado diferente a lo que ya conocimos en Anyway, aquel álbum que era mitad en directo, mitad en estudio.

 

Lo que se aprecia en primer término es que Family se decanta por su vertiente más enérgica cuando está encima del escenario, con una predominancia excesiva del teclado de Poli Palmer. O quizá es que la grabación no fuera todo lo buena que se desearía y en la mezcla el teclado suena mucho más fuerte que el resto de instrumentos, aunque la calidad del sonido en general es buena. El repertorio se concentra en la producción más reciente de los LP y singles (hasta cuatro de los temas son de Fearless), de tal manera que nada encontraremos de Music In A Doll's House y solo ‘The Weaver's Answer’ de Entertainment, una verdadera lástima.

 

Como ya se ha dicho, en directo le dan más importancia a la fuerza de la interpretación que al aspecto artístico que pueda poseer una canción, si bien tampoco puede decirse que haya mucha diferencia respecto a las versiones de estudio. Eso sí, la voz de Chapman parece que vaya a resquebrajarse en algunos momentos y, como ya se dijo, el teclado se sobrepasa también en algunos solos, como si Palmer hubiera visto los excesos de Emerson, Lake & Palmer en directo en esa época, cuando Emerson maltrataba los teclados sin mesura y era aclamado por las masas, y Palmer hubiera pensado que él también podía hacer eso. Qué tiempos aquellos. Así, en ‘The Weaver's Answer’ nos empachan con un exceso de sintetizadores, aunque al final también se rayan un poco con un caos sonoro general. En ‘Part Of The Load’ vuelven a divagar todos en exceso tal como hicieron en el estudio, y sin imágenes no resulta nada atractivo estar escuchándolos.

 

Pero en general son buenas interpretaciones lo que encontraremos, pues en 1971 Family era todavía una banda con solera, energía y, lo más importante, buenas composiciones en las que desplegar sus características y habilidades. Pero tampoco podrá sustituir este álbum en directo a los de estudio, donde podremos disfrutar mejor la vertiente artística que es precisamente lo que hace la música de Family interesante respecto a muchos otros artistas del rock.

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